Evolución de la terminología lingüística en las Actas de Congresos de AESLA

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Tenemos 197 resultados.

1 /1983/congresoAESLA_I.txt--y a las que obedecería toda progresión fonológica, independiente de la lengua objeto de adquisición, así como del ritmo individual de asimilación. /1983/congresoAESLA_I.txt-Es precisamente el carácter universalista el más atractivo del planteamiento jakobsoniano por basarse en contrastes y en la oposición de valores en lugar de partir de segmentos aislados; por el paralelismo que establece entre la adquisición fonológica y los trastornos del habla, y por conciliar más airosamente que otras teorías las características del habla adulta con la fonología infantil, en la que intervienen restricciones de índole evolutiva que impiden el dominio pleno inicial de todos los sonidos de una lengua y explican las sustituciones que el niño efectúa hasta que finalmente llega a dominar las oposiciones más complejas operativas en el sistema. /1983/congresoAESLA_I.txt:Como primer estadio, el niño emitiría una vocal abierta identificable como /a/, seguida de un elemento obstruente labial -generalmente /p/-. Estos son los dos fonemas más característicos debido a que representan el máximo contraste mutuo: la /a/ exige máxima abertura bucal, es sonora y acústicamente presenta una gama estrecha de frecuencias, caracterizándose por ser 'compacta'. En contraparti-da /p/ es la consonante con máximo cierre labial, es sorda, y acústi-camente se caracteriza por un mínimo de energía; en otras palabras, es 'difusa'. Con la adquisición de ambos fonemas el niño podrá formar la primera sílaba, /pa/, haciendo viable una primera categorización semántica al utilizarla reduplicativamente: /papa/. En un segundo estadio el niño, al incrementar el número de rasgos distintivos, pasaría a dividir tanto la consonante como la vocal en dos alternativas: una primera, formada por la oposición oral-nasal (/p/ frente a /m/) se-guida por la oposición labial-dental (/papa/ vs /tata/; /mama/ vs /nana/) y una segunda que en el ámbito de las vocales las dividirá en 'compacta' frente a 'difusa' (o /a/ frente a /i/). A partir de aquí el niño conseguiría el contraste 'aguda' (/i/) frente a 'grave' /u/), que-dando de este modo completo lo que Jakobson denomina «triángulo fundamental» (1968:41), siempre presente en las distintas lenguas, así como en el habla infantil. /1983/congresoAESLA_I.txt-En las consonantes, el paso siguiente tras el dominio de las oclusivas anteriores -nasales y orales-será la adquisición de las nasales y orales posteriores (i. e. /k/ y lrl/).Adquirido el espectro de las oclusivas harán su aparición las fricativas siguiendo patrones idénticos; es decir, apareciendo primero las anteriores y luego las posteriores. De acuerdo con otra regla de Jakobson al menos una líquida (111 o Ir/) aparecería antes que la oposición africada-oclusiva -o en términos acústicos, 'estridente' frente a 'mate1-. Por último (y ciñéndonos ex-clusivamente a aquellas tesis que afectan al idioma español), postula el lingüista ruso la subordinación fonológica de las vocales redondeadas a las correspondientes no redondeadas. Según esto, ningún niño contará en su elenco fonémico con /o/ sin antes haber adquirido el fonema /e/, y por idéntica razón no podría preceder /u/ a /i/. /1983/congresoAESLA_I.txt-Esbozadas algunas de las tesis de Jakobson sobre la adquisición fonológica infantil, tesis que hacen referencia a fenómenos segmentales exclusivamente, quisimos ver su reflejo en una lengua como el español donde -que tengamos noticiaes el primer intento de cotejo sistemático con esta hipótesis universalista tan explícita como Ilama-tiva. Para ello nos servimos de los datos registrados magnetofónicamente y por escrito de nuestro hijo Rafael, cuya evolución lingüística hasta los tres años se recoge en el libro deFuensanta ~ernández, Teorías psico-sociolingüísticas y su aplicación a la adquisición de2 es-pañol como lengua materna. ~studio empírico de cero a tres años. /1983/congresoAESLA_I.txt:En el desarrollo lingüístico de cualquier niño es constatable el hecho de que aquél opera con contenidos y expresiones previo a la aparición de las estructuras gramaticales, como lo demuestra la comprensión por parte de los padres de varias vocalizaciones infantiles, reflejo aún bastante lejano de la fonotaxis adulta. Sin embargo, será la aparición de la gramática en versión monoléxica lo que de verdad sirva de pista al adulto para entender que el niño ya dice algo inequívocamente perteneciente a la lengua que le rodea. Para que ese 'algo' resulte 'inequívoco' deberá poseer dos características que entendemos han de ser, por una parte: a) la asociación sistemática entre sonido y objeto o referente (la «repetición consciente» de Jakobson); y b) la secuencia fónica ha de presentar un perfil fonético que rebase al menos oca-sionalmente el 50 por 100 de identidad con la forma adulta corres-pondiente, caracterizándose la sílaba principal por una emisión nuclear y acentualmente correcta. /1983/congresoAESLA_I.txt-En nuestro caso de estudio observamos ambos requisitos al año y seis días al oír emitir al niño la voz agua = /áwa/ al sentir sed; hasta esta fecha siempre había llorado para reclamar la satisfacción de esta necesidad. La pronunciación de esta palabra se caracterizó por una alternancia fonética entre la labio-velar /w/, la bilabial fricativa /o/ y la bilabial oclusiva sonora /b/ (i. e. /áwa/ -/áppa/) -/ábba/). /1983/congresoAESLA_I.txt-Estos hechos confirman la tesis inicial de Jakobson de ser /a/ la primera vocal en aparecer; igualmente puede alegarse que se ratifica su principio de que las labiales son primeras en aparecer: /w/ es labio-velar y sus alternantes /P/ y /b/ son indiscutiblemente labiales, caracterizándose el segundo por su oclusión. Sin embargo, empiezan las discrepancias en la precedencia de /t/ sobre /p/ o /m/: aunque con escaso margen, /t/ se adelantó a /p/ (ej., téte = leche) (unos ocho días de diferencia). Donde de verdad se observó un margen realmente amplio fue en el caso de aparición de /m/ que comenzó a ser usado ya rayando los catorce meses. Este retraso -considerable sin dudaes probable que se debiera al hecho de que el niño muy esporádicamente oyó esta voz en el entorno (era primogénito, mi marido me llamaba por mi nombre de pila y no hubo la bastante habitual influencia de familiares cercanos). Mucho más expuesto estuvo en cambio a voces con /t/: trae, toma, tira, ten, etc. Ello nos da pie para pensar que tanto el medio como la estructura de la lengua objeto de aprendizaje tienen un papel incuestionable en la progresión fonológica de un sistema.

2 /1983/congresoAESLA_I.txt-Los dialectos de los locutores son el inglés estándar, el castellano culto y el catalán central2. Todos los locutores son catalogables como cultos. /1983/congresoAESLA_I.txt-En términos absolutos sería imposible segmentar una realidad con-tinua como es el tono, excepto en aquellos puntos en que se produce un cese total de la fonación. Pero ese continuo, al producirse, genera unas formas o configuraciones, que son recurrentes, susceptibles de repetirse a lo largo de la cadena hablada. Precisamente en la recurrencia de tales configuraciones estriba el carácter discreto de la entonación. Podemos, pues, asumir que una secuencia de un número X de configuraciones es una secuencia de igual número de segmentos entonativos, o lo que es lo mismo, de igual número de unidades tonales. /1983/congresoAESLA_I.txt:Los criterios de segmentación vienen dados por los fenómenos fonéticos de transición de una configuración a otra. Esos fenómenos son: cambio brusco de nivel tonal a continuación de un movimiento tonal sostenido en una dirección determinada (ascendente, descendente o suspensivo); arrastre de los sonidos segmentales a los que se super-pone el mencionado movimiento tonal; ese arrastre puede ir acompañado de un alargamiento de los sonidos, alargamiento especialmente perceptible cuando el movimiento tonal se superpone a una sola sílaba; decrecimiento de la amplitud de onda con el consiguiente debilitamiento paulatino de la intensidad; no es infrecuente el ensordecimiento de sonidos sonoros contiguos al límite tonal. Ese movimiento tonal al que nos venimos refiriendo comienza en el núcleo o centro de máxima prominencia de una unidad tonal y su terminación coincide con el límite tonal o límite entre unidades tonales, que a partir de ahora transcribiremos como //. /1983/congresoAESLA_I.txt-Si en el apartado anterior nos referíamos a los sonidos segmentales como coprotagonistas en los fenómenos de transición entre unidades /1983/congresoAESLA_I.txt-2 Tal como los definen, respectivamente, QUIRK et al. (1972), la REALACA-DEMIA ESPAÑOLALA LENGUA (1962). /1983/congresoAESLA_I.txt-DE (1973) y BAD~ /1983/congresoAESLA_I.txt:tonales, cabe preguntarse de cuántos sonidos o secuencias de sonidos consta una unidad tonal dada. Al igual que Crystal (1969) y Quirk et al. (1964) utilizamos la palabra como unidad de medición de la longitud de la unidad tonal, no pareciéndonos adecuada la utilización de la sílaba, cosa que hace Navarro Tomás (1974). Ninguno de los tres autores justifica su respectiva elección. Sin necesidad de entrar en la importancia de la unidad tonal y de la palabra como unidades de codificación, queremos señalar una razón de tipo morfo-fonético: los límites tonales se insertan normalmente entre palabras 3. /1983/congresoAESLA_I.txt-La longitud de la unidad tonal depende del tipo de discurso, más concretamente, del tipo de registro y, en algún grado, de cierta dosis de peculiaridad individual. Si bien el último factor puede neutralizarse mediante la utilización de varios locutores, la citación de las medidas de longitud tonal debe acompañarse de la mención del tipo de discurso al que tales medidas se refieren. Los valores de la tabla 1 se refieren a la muestra A señalada en la introducción. /1983/congresoAESLA_I.txt-La longitud tonal media es similar en los tres idiomas: entre 4 y 5 palabras en inglés4 (4,36) y catalán (4,12), y entre 3 y 4 en castella-no (3,94). En los tres casos la media está más cerca de 4 palabras que de 5 ó de 3.

3 /1983/congresoAESLA_I.txt- /1983/congresoAESLA_I.txt-A partir de lo expuesto hasta aquí podemos inferir que la carga funcional de la tonalidad es mayor en inglés que en castellano y ca-talán. En ese sentido no sería arriesgado aventurar que este aspecto de la entonación deberá ser objeto de mayor preocupación en el aula de inglés como lengua extranjera para castellano o catalano-parlantes que en un aula de castellano o catalán para anglo-parlantes. Es cierto que, por oficio, podemos constatar que la mayor parte de los errores de entonación que los castellano/catalano-parlantescometen al aprender inglés son errores de tonicidad (asignación incorrecta del núcleo /1983/congresoAESLA_I.txt:o sílaba de mayor prominencia de la unidad tonal) y de tonemicidad («castellanización/catalanización» del tipo de curva a emplear). Pero eso no aminora o anula los errores relacionados con la tonalidad. Seiíalaremos dos tipos de error: /1983/congresoAESLA_I.txt-a) En los estadios elementales del aprendizaje la limitada capacidad retentiva y evocadora del alumno y la concentración de su función monitora en la pronunciación correcta de sonidos, sílabas y palabras, propician la postergación de la agrupación de palabras en unidades tonales. Desde el punto de vista de la tonalidad podemos hablar de errores consistentes en fragmentación indiscriminada de la unidad tonal en sílabas y en palabras. Prácticamente se violan todas las normas de segmentacitcn tonal. /1983/congresoAESLA_I.txt-b) A medida que aumenta la fluidez en la producción aceptable de las secuencias sonoras, el alumno se va afianzando en la producción de unidades supraverbales. Sus errores consistirán ahora en la sustitución de la cohesión tonal por la delimitación tonal y viceversa. Así, por ejemplo, y pese a la tendencia a la cohesión tonal en grupos de premodificación, en los tres idiomas (véase 4.3.3.) las restricciones del inglés en cuanto a clase, número y combinatoria de elementos léxicos, son muy distintas de las del castellano y catalán, lo que trae como consecuencia la inserción indiscriminada de // en medio de esas estructuras durante el proceso de aprendizaje de las mismas. En re-lación con este tipo de errores, ofrecemos un pequeño inventario de temas que pueden convertirse en problemas de aprendizaje de la tonalidad, asociando cada problema con un objetivo didáctico concreto.

4 /1984/congresoAESLA_II.txt-La distinción entre /S/ y /O/. /1984/congresoAESLA_II.txt-La conservación de la /S/ ápico-alveolar castellana. /1984/congresoAESLA_II.txt:La pérdida de la -S de sílaba y palabra, sustituyéndose por la /1984/congresoAESLA_II.txt-abertura de la vocal precedente. /1984/congresoAESLA_II.txt-Amplia extensión del yeísmo, que en la capital adquiere características de rehilamiento, transformándose de este modo la medio

5 /1985/congresoAESLA_III.txt-siempre) en favor del sistema catalán. Lo mismo ocurre con la grafía consonántica, ya que son varias las ocasionesz2 en que Alibert recomienda explícitamente /1985/congresoAESLA_III.txt-que, en caso de duda, conviene seguir el sistema de Pompeu Fabra. En cuanto a la /1985/congresoAESLA_III.txt:acentuación gráficaz3, se caracteriza por indicar cuál es la sílaba sobre la que recae el acento tónico, pero no las características de la vocal acentuada. /1985/congresoAESLA_III.txt-3. LA REFORMA DEL PRIMER SISTEMA ALIBERTIANO /1985/congresoAESLA_III.txt-Desde 1943 se estaban perfilando nuevos horizontes estructurales de cara a

6 /1985/congresoAESLA_III.txt-A partir de estos dos principios, la acentuación gráfica del occitano puede resumirse del modo que sigue3? /1985/congresoAESLA_III.txt-1.-Las palabras terminadas en vocal (o en vocal más -S) reciben la fuerza del /1985/congresoAESLA_III.txt:acento tónico sobre la penúltima sílaba. Por tanto, no se señala el acento gráfico /1985/congresoAESLA_III.txt-(p. ej.: lenga, vistas, pagui, canta, etc.) /1985/congresoAESLA_III.txt:2.-Las palabras terminadas en consonante (y en consonante más -S) o en diptongo (4, -au, -ei, -oiJ reciben la fuerza del acento tónico sobre la última sílaba. Por /1985/congresoAESLA_III.txt:tanto, no se señala el acento gráfico en dicha sílaba (p. ej.: unificador, lengadocian, /1985/congresoAESLA_III.txt-cantar, naturalizat, mai, etc.) /1985/congresoAESLA_III.txt-3.-Las palabras que constituyen una excepción a los grupos 1 y 2 citados aquí

7 /1985/congresoAESLA_III.txt-consonante y son paroxítonas (créisser, plánher, credit, etc.) /1985/congresoAESLA_III.txt-4.-En el caso de las terceras personas del plural (en -an, -en, -onJ de los verbos, /1985/congresoAESLA_III.txt:el acento tónico recae sobre su penúltima sílaba (y no se señala gráficamente: cantan, vendon, porten, etc.). Pero si reciben el acento sobre la última, hay que señalar /1985/congresoAESLA_III.txt-gráficamente el acento (cantaran, donaran, ourihn, etc.). /1985/congresoAESLA_III.txt-5.-Respecto a las palabras terminadas en -ia, no se señala el acento gráfico si /1985/congresoAESLA_III.txt-la fuerza del acento tónico recae sobre i (geografia, farmacia, grafia, etc), pero sí se /1985/congresoAESLA_III.txt:señala si recae sobre la sílaba precedente (gracia, boria, preséncia, istoria, etc.). /1985/congresoAESLA_III.txt-6.-Se utiliza el acento grave cuando las vocales pronunciadas son más abiertas: a, 6, o. P. ej.: donara [dunará], café [kafé], aquo [akó]. Se utiliza el acento agudo /1985/congresoAESLA_III.txt-cuando las vocales pronunciadas son más cerradas: á, é, í, ó, ú. P. ej.: amariá

8 /1985/congresoAESLA_III.txt-<sílaba /1985/congresoAESLA_III.txt-en italiano: aelsponden. Son éstos ejemplos de facilitación. /1985/congresoAESLA_III.txt-A modo de resumen concluiré con algunas consideraciones generales con respecto a los errores que acabamos de mencionar.

9 /1985/congresoAESLA_III.txt-no genero neutro, y 14) 0 vocábulo tabu nao é substituido. más pronunciado em boz baixa. /1985/congresoAESLA_III.txt-Por su parte. S. Bueno estima oportuno la siguiente clasificación de los eufemismos: a) /1985/congresoAESLA_III.txt:supersti~ao;b) polidez; c) decencia, y d) delicadeza social. al tiempo que menciona algunos .(recursos da eufemia*: reticencia. alusáo, deformacao fonética. termo estrangeiro, linguagem infantil, substitui-se a palavra tabu por outra inteiramente diversa, mas que, por una sílaba ou duas /1985/congresoAESLA_III.txt-lembram o termo omitido. certas palavras desde que formen com outras locuc6es já perdem /1985/congresoAESLA_III.txt-muito da sua hediondez semhntica, despojando-se inteiramente do significado proibido, termos

10 /1985/congresoAESLA_III.txt-PAL-CONT, aunque existe una tendencia a presentarse en mayor medida en PAL /1985/congresoAESLA_III.txt-CONT. /1985/congresoAESLA_III.txt:4. Los TAR se presentan siempre como repetición bien total o parcial de la primera o única sílaba de la palabra en la que aparece. /1985/congresoAESLA_III.txt-5. Existe una tendencia a hacer su aparición global de la conducta lectora del /1985/congresoAESLA_III.txt-sujeto que estamos analizando.

11 /1985/congresoAESLA_III.txt-PAL-CONT; (b) todas !as REP se realizan con las PAL-FUN que anteceden a las /1985/congresoAESLA_III.txt-PAL-CONT; (c) los TAR tienden a presentarse bien antes de las PAL-CONT, bien /1985/congresoAESLA_III.txt:en la primera sílaba de las PAL-CONT. /1985/congresoAESLA_III.txt-De la observación anterior puede deducirse que nuestro sujeto comienza a EJ /1985/congresoAESLA_III.txt-el CONS empezando normalmente por aquellos elementos que pertenecen a la

12 /1985/congresoAESLA_III.txt-tiempo máximo de ejecución ni coeficiente de fiabilidad. Igualmente no se tiene /1985/congresoAESLA_III.txt-información de su comportamiento en la validación factorial de las mismas. /1985/congresoAESLA_III.txt:5. Sílabas desordenadas. La tarea del sujeto consiste en encontrar el orden que deberán llevar las sílabas que se presentan al objeto de formar una palabra del castellano. Para no hacer intervenir la rapidez de escritura, cada sílaba se identifica, /1985/congresoAESLA_III.txt-con un número que el sujeto utilizará para indicar la ordenación de las sílabas que /1985/congresoAESLA_III.txt-darían la respuesta emitida por el sujeto.

13 /1986/congresoAESLA_IV.txt-En el primer caso, no sirven definiciones basadas en /1986/congresoAESLA_IV.txt-el tipo: "el margen determina a...", puesto que sus /1986/congresoAESLA_IV.txt:resonancias semánticas las invalidarían en su aplicación a la sílaba, por ejemplo. Es necesario partir de /1986/congresoAESLA_IV.txt-varias ideas fundamentales: /1986/congresoAESLA_IV.txt-

14 /1986/congresoAESLA_IV.txt-explicación por medio del principio de isomorfía son: /1986/congresoAESLA_IV.txt- /1986/congresoAESLA_IV.txt:la sílaba, la palabra, el sintagma y sus distintas /1986/congresoAESLA_IV.txt- /1986/congresoAESLA_IV.txt-formasycombinaciones y finalmente el texto. /1986/congresoAESLA_IV.txt- /1986/congresoAESLA_IV.txt- /1986/congresoAESLA_IV.txt:En la sílaba ya señaló Blecua (1975) la diferencia /1986/congresoAESLA_IV.txt-entre Núcleos y Márgenes. Este análisis para nosotros /1986/congresoAESLA_IV.txt-constituye una aplicación del principio de isomorfía a /1986/congresoAESLA_IV.txt:este nivel de análisis. Así la sílaba es igual a /1986/congresoAESLA_IV.txt-/+Núcleo -+ ~árgenes/ donde el Núcleo es igual a element,os vochlicos a los que suele llamar "cima1' y los M;[,genes son respectivamente consonantes prenucleares o /1986/congresoAESLA_IV.txt-posnucleares a las que se denomina respectivamente

15 /1986/congresoAESLA_IV.txt-En cii;intlo a la acentuación el principio de isomorfíii /1986/congresoAESLA_IV.txt-explica unidades como el grupo intensivo o la palabra, /1986/congresoAESLA_IV.txt:donde Núcleo es igual a sílaba tónica y Márgenes igual /1986/congresoAESLA_IV.txt-a sílabas átonas. /1986/congresoAESLA_IV.txt-La clasificación de palabras, agudas, llanas y esdrújulas, puede explicarse bajo este principio por el

16 /1986/congresoAESLA_IV.txt- /1986/congresoAESLA_IV.txt-cero la palabra es aguda. Cuando el Margen posnuclear /1986/congresoAESLA_IV.txt:está constituído por una sílaba, es llana y cuando los /1986/congresoAESLA_IV.txt-Márgenes posnucleares son dos la palabra es esdrújula. /1986/congresoAESLA_IV.txt-El grupo intensivo es el resultado de una marginalización acentual de ciertos morfemas libres y palabras con

17 /1986/congresoAESLA_IV.txt- ;i /1986/congresoAESLA_IV.txt- una /1986/congresoAESLA_IV.txt: sílaba /1986/congresoAESLA_IV.txt- tónica /1986/congresoAESLA_IV.txt- nuclear.

18 /1986/congresoAESLA_IV.txt- /1986/congresoAESLA_IV.txt- /1986/congresoAESLA_IV.txt: sílaba /1986/congresoAESLA_IV.txt- /1986/congresoAESLA_IV.txt-f onema

19 /1986/congresoAESLA_IV.txt-de la zona de Oc, y el corpus B las de los hablantes de /1986/congresoAESLA_IV.txt-la zona de 021. /1986/congresoAESLA_IV.txt:En sílaba abierta final, el sistema de A es mayoritariarnente de tres grados de apertura; en cambio, en B, /1986/congresoAESLA_IV.txt--640 /1986/congresoAESLA_IV.txt-la oposición se utiliza muchísimo. Apuntemos

20 /1986/congresoAESLA_IV.txt-a E /1986/congresoAESLA_IV.txt-e /1986/congresoAESLA_IV.txt:En sílaba abierta no final, el sistema de B está /1986/congresoAESLA_IV.txt-sumamente equilibrado; por el contrario, el sistema de /1986/congresoAESLA_IV.txt-A presenta una fuerte inestabilidad ya que es, o bien

21 /1986/congresoAESLA_IV.txt-hngucw: 35% /1986/congresoAESLA_IV.txt-/e/ vers 65% /1986/congresoAESLA_IV.txt:Era sílaba trabada, el sistema de B se caracteriza /1986/congresoAESLA_IV.txt-poi-su convergencia con el sistema del francés estándar /1986/congresoAESLA_IV.txt-a pesar de algunas divergencias en el cuarto grado. Por

22 /1986/congresoAESLA_IV.txt--Oposición de apertura de las vocales /e/-/&/,/o/ /1986/congresoAESLA_IV.txt--, -e. Esta oposición viene neutralizriclii eii /1986/congresoAESLA_IV.txt:sílaba trabada por /e/-/€/; el archifonema obtenido /E/ /1986/congresoAESLA_IV.txt:se realiza de manera abierta [E]. Oposición neutralizada también para /O/-/D/ y /#/-/&/ en sílaba abierta; /1986/congresoAESLA_IV.txt-los archifonemas obtenidos / O/ y /,d/ se realizan /1986/congresoAESLA_IV.txt-cerrados en los dos casos, [o] y [#l.En las otras

23 /1986/congresoAESLA_IV.txt--Ofrecen el máximo de sonoridad; ello hace que sean /1986/congresoAESLA_IV.txt-los sonidos más perceptibles del lenguaje. /1986/congresoAESLA_IV.txt:-Son centro de sílaba y no margen. /1986/congresoAESLA_IV.txt-Lo que distingue a unas vocales de otras es su timbre, que depende de la disposicióri del corijurit;~ de los /1986/congresoAESLA_IV.txt-Órganos articulatorios y pi-iricipalmerite de la posición

24 /1987/congresoAESLA_V.txt-connected speech con el mismo esquema acentual. Habría que llamar la /1987/congresoAESLA_V.txt-atención sobre el desplazamiento del acento que por razones rítmicas se realiza /1987/congresoAESLA_V.txt:en palabras como (subrayo la sílaba acentuada como básica normalmente) /1987/congresoAESLA_V.txt-Fifteen, Japaness, afternoon, allied, etc., que, en colocaciones tales como /1987/congresoAESLA_V.txt-fifteen girls, Japanese fan, afternoon party, allied forces y similares, desplazan

25 /1987/congresoAESLA_V.txt-segmentales y sintácticas (2) está acrecentando el índice frecuencial de aparición /1987/congresoAESLA_V.txt-(perdiendo pues su caducidad en muchos casos), hasta tal punto que, de tener como /1987/congresoAESLA_V.txt:principal característica la imposibilidad de aparición en sílaba tónica, esta vocal /1987/congresoAESLA_V.txt-está cambiando ciertas bases del sistema fonológico del francés, merced a la /1987/congresoAESLA_V.txt:repercusión del acento didáctico sobre la sílaba inicial de palabra12. /1987/congresoAESLA_V.txt-Consultar TROUBETZKOY: Principes phonologiques. Klincksieck, Paris 1949; /1987/congresoAESLA_V.txt-MARTINET, A.: La descripción phonologique, Géneve. Droz 1956 y "Ce que

26 /1987/congresoAESLA_V.txt- /1987/congresoAESLA_V.txt- /1987/congresoAESLA_V.txt: 5. Distinguir por el oído la sílaba /1987/congresoAESLA_V.txt- /1987/congresoAESLA_V.txt-

27 /1987/congresoAESLA_V.txt-'Proyecto...', en su orientación pragmática, recogen los aspectos de entonación, /1987/congresoAESLA_V.txt-pronunciación, articulación, acentuación y pausas. En los "Programas Renovados" /1987/congresoAESLA_V.txt:el contenido se estructura en cuatro epígrafes: 1) Sonidos y fonemas; 2) La sílaba; /1987/congresoAESLA_V.txt-3) El acento; 4) La entonación y sus clases. /1987/congresoAESLA_V.txt-En el plano mrfológico, sólo los verbos se mencionan explícitamente. En cl

28 /1987/congresoAESLA_V.txt-El hablante castellano está acostumbrado a las características funconales que el /1987/congresoAESLA_V.txt-acento tiene en esta lengua y le resulta especialmente difícil entender que en vasco /1987/congresoAESLA_V.txt:el acento pueda variar de sílaba en la misma palabra y que no sea un rasgo /1987/congresoAESLA_V.txt-pertinente o prosodema. De ahí que nos pregunten constantemente: ¿Pero cómo se /1987/congresoAESLA_V.txt-debe decir: Hérri Batasúna o Hérri Batasuná?, ~Eusko Alkartasúna o Eusko

29 /1987/congresoAESLA_V.txt-refiriéndonos más al dialecto guipuzcoano, o dialectos occidentales en general, que /1987/congresoAESLA_V.txt-a los orientales, que presentan rasgos cualitativamente distintos5. /1987/congresoAESLA_V.txt:En primer lugar, la sílaba o sílabas que se acentúan, ordinariamente destacan /1987/congresoAESLA_V.txt-menos del resto de la palabra que en español. Así, como ha señalado ~ltube~ /1987/congresoAESLA_V.txt-toda /1987/congresoAESLA_V.txt:sílaba de una palabra vasca es en principio fuerte y acentuada. A este respecto una /1987/congresoAESLA_V.txt-palabra vasca en pronunciación aislada es comparable a un gmpo de monosilabos /1987/congresoAESLA_V.txt-tónicos españoles. Así

30 /1988/congresoAESLA_VI.txt-con sus respectivas erres: a la edad de tres años, la niña había internalizado los /1988/congresoAESLA_VI.txt-sistemas fonológicos de ambas lenguas, con la excepción de la doble erre española y /1988/congresoAESLA_VI.txt:ciertos grupos de consonantes alemanas cuando aparecían juntas en la misma sílaba, /1988/congresoAESLA_VI.txt-especialmente cuando una de estas consonantes era la erre uvular. El proceso fue el /1988/congresoAESLA_VI.txt-siguiente: al principio, la erre uvular /R/ sustituyó a la apical castellana, /r/, pero sólo

31 /1988/congresoAESLA_VI.txt-sucedió en interior de palabra) por una iW sin aspiración: en el nombre, Mary, de una /1988/congresoAESLA_VI.txt-chica de habla española, que Cristina pronunciaba "Meti". En posición posvocálica final /1988/congresoAESLA_VI.txt:de sílaba mi hija evitaba la /r/, diciendo, por ejemplo [mi er máno], por "mi hermano"; o /1988/congresoAESLA_VI.txt-sea, que parecía sustituir la erre por una sutil vocal neutra, algo palatalizada, que es un /1988/congresoAESLA_VI.txt-sonido que aparece en alemán precisamente en este contexto fónico. En las

32 /1988/congresoAESLA_VI.txt-mi hijo, tres años más joven, por lo que puede haberse tratado de una diferencia /1988/congresoAESLA_VI.txt-individual y sin motivación lingüística. Cristina no añadió la erre española del interior de /1988/congresoAESLA_VI.txt:sílaba a su repertorio verbal hasta despues de completar el proceso de adquisición de /1988/congresoAESLA_VI.txt-la erre alemana en todos sus contextos fónicos, ¡.e. despues de uedar terminado el /1988/congresoAESLA_VI.txt-cambio de [dai] a [dRai] en la palabra "drei" (='tres'). o de [faj] a [f~al]. "Frosch" (='ranaq).

33 /1988/congresoAESLA_VI.txt-predecir el orden silábico de aparición: que, por ejemplo, 'ya' y 'pa' tendrían su /1988/congresoAESLA_VI.txt-aparición en el orden en que se indica y no al reves, por caracterizarse la segunda /1988/congresoAESLA_VI.txt:sílaba por rasgos más complejos". /1988/congresoAESLA_VI.txt-3. Por supresión del proceso. /1988/congresoAESLA_VI.txt-"Como reconocen todos los observadores con extrañeza, el niño pierde casi toda

34 /1989/congresoAESLA_VII.txt-concibe el ritmo corno la alternancia de sílabas prominentes (salient) y sílabas no /1989/congresoAESLA_VII.txt-prominentes ( m-sulien~1. La otra corriente se centra en la estructuración temporal de esa /1989/congresoAESLA_VII.txt:alternancia: la recurrencia de un evento (la sílaba prominente) en intervalos regulares de /1989/congresoAESLA_VII.txt-tiempo. Dos conceptos claves en la visión ternporal del ritmo inglés son la pcriodicidud. /1989/congresoAESLA_VII.txt-ya apuntada, y la isocronía, o duración idéntica de los intervalos antes mencionados2. De

35 /1989/congresoAESLA_VII.txt-El factor común a los diferentes autores adscribibles a este modelo es la utilización /1989/congresoAESLA_VII.txt-de una unidad rítmica que por lo general clenominan grz~po rítmico, el cual consta de una /1989/congresoAESLA_VII.txt:sílaba acentuada y un número indefinido de sílabas átonas asociadas con aquella. /1989/congresoAESLA_VII.txt-(1) I 1 want I to go I toinorrom l /1989/congresoAESLA_VII.txt-Lo niás característico del grupo rítmico es la versatilidad de su estructura. En una

36 /1989/congresoAESLA_VII.txt-un- y el otro en -por-), nos encontramos con que un grupo rítmico que refleje ese mismo /1989/congresoAESLA_VII.txt-contorno acentual aunque con distintas palabras -v.g. 'szkto seven' (l -. -. I)-,constará /1989/congresoAESLA_VII.txt:de más de una sílaba acentuada, contraviniendo así lo que el mismo autor escribió en /1989/congresoAESLA_VII.txt-1965, en el sentido de que sólo hay un acento por cada grupo rítmico. /1989/congresoAESLA_VII.txt-La posibilidad de varias sílabas acentuadas en un mismo grupo rítmico está

37 /1989/congresoAESLA_VII.txt-proliferación desmedida de los tipos cle grupo rítmico pueda ofrecer proldeiuas para la /1989/congresoAESLA_VII.txt-enseñanza del ritmo. En cambio la utilizaciím de un único tipo de pie rítmico, el que /1989/congresoAESLA_VII.txt:siempre comienza con una sílaba acentuada y puede ir seguido de "?lo importa qrié /1989/congresoAESLA_VII.txt-nÚ177cm s si la ha^ átoiz/~.s'~ /1989/congresoAESLA_VII.txt-puede resultar más asequible para el al~imno.

38 /1989/congresoAESLA_VII.txt-penalizanclo según los criterios siguientes: /1989/congresoAESLA_VII.txt-a) Omisión cle pulsación rítmica en sílaha que la precisara /1989/congresoAESLA_VII.txt:b) Añadir p~ilsación rítmica a una sílaba dkbil /1989/congresoAESLA_VII.txt:c) Desplazar la pulsación rítmica de una sílaba a otra no perteneciente a la misma /1989/congresoAESLA_VII.txt-palabra. /1989/congresoAESLA_VII.txt-No se penalizó el eventual desplazamiento de acento rítmico dentro de una misma

39 /1989/congresoAESLA_VII.txt-comparadas con las átonas. Por supuesto, se di6 tam11it.n información teórica específica /1989/congresoAESLA_VII.txt-diferente a cada lino de los dos grupos: al grupo 13 se le indicó la existencia de un único /1989/congresoAESLA_VII.txt:tipo de pie rítmico que siempre comienza por sílaba acentuada: al A, en canil~io. se le /1989/congresoAESLA_VII.txt-informó de la existencia de una amplia gama de grupos rítmicos. Esa información teórica /1989/congresoAESLA_VII.txt-no so1,repasó los cinco minutos iniciales de cada sesión.

40 /1989/congresoAESLA_VII.txt-moduíée de bien de facons disféventes, selon lltclcpression a rendrell2. ' /1989/congresoAESLA_VII.txt-Este tipo de acento puede tener un matiz afectivo o intelectivo; en el primer caso, la /1989/congresoAESLA_VII.txt:acentuación puede recaer en la primera, la segunda o la última sílaba de la palabra, /1989/congresoAESLA_VII.txt-I1Dans un plurisyllabe commencant par une consonne ou groupe de consonnes, /1989/congresoAESLA_VII.txt-l'accent affectif frappe toujours la premiwe syllabe. (Ex. degoutant, formidable). Si un

41 /1989/congresoAESLA_VII.txt-n'a que deux syllabes, l'accent aflectiftombe sur la derniere et coincide ainsi auec l'accent /1989/congresoAESLA_VII.txt-normal (odbx, affieux) 3, /1989/congresoAESLA_VII.txt:en el segundo caso, recae siempre en la sílaba inicial de la palabra que lo recibe. /1989/congresoAESLA_VII.txt-Aunque el acento de insistencia puede convivir con el acento normal o tónico, /1989/congresoAESLA_VII.txt-existen sin embargo diferencias entre ellos:

42 /1989/congresoAESLA_VII.txt-C) El acento rítmico es regular y obedece a una progresión gradual de la intensidad /1989/congresoAESLA_VII.txt-en la palabra, mientras que el acento de insistencia es más brusco, pudiendo incluso /1989/congresoAESLA_VII.txt:quintuplicar la intensidad de la sílaba que lo recibe, ya que trata de poner de relieve o /1989/congresoAESLA_VII.txt-destacar una palabra o una idea determinada dentro de una frase. /1989/congresoAESLA_VII.txt-El francés no recurre con frecuencia a este tipo de acento a no ser que se trate de un

43 /1989/congresoAESLA_VII.txt-No obstante, no nos detendremos en este aspecto, puesLo que son otros los factores que /1989/congresoAESLA_VII.txt-inciden más directamente en las variaciones entonativas de la lengua francesa: /1989/congresoAESLA_VII.txt:Sílaba /1989/congresoAESLA_VII.txt-La división de las palabras en sílabas en lengua francesa ofrece una gran diversidad /1989/congresoAESLA_VII.txt-según se trate de lengua hablada o escrita. Así la frase

44 /1989/congresoAESLA_VII.txt-una frase determinada. 1.a "liaison" consonántica se hacc siempre en el interior de un /1989/congresoAESLA_VII.txt-grupo rítmico y nunca de un grupo rítmico al siguiente. /1989/congresoAESLA_VII.txt:La sílaba en francCs está constituida siempre por una vocal y una o varias /1989/congresoAESLA_VII.txt-consonantes; en cuanto a la segmentación silabica, iina consonante situada entre dos /1989/congresoAESLA_VII.txt:vocales forma parte de la sílaba donde se encuentra la segunda vocal. Ej. /a-my-a, la /1989/congresoAESLA_VII.txt:consonantc /z/, al encontrarse entre dos vocales, forma parte de la sílaba donde se /1989/congresoAESLA_VII.txt-encuentra la segunda vocal. /1989/congresoAESLA_VII.txt-Dos consonantes seguidas, pertenecen a do.; sílalxis difcrcnlcs (en la plabra %ccentU

45 /1989/congresoAESLA_VII.txt-cohesión combinatoria. Ej. "11 cij> l> rendr(i" /1989/congresoAESLA_VII.txt-/i-la-pl&Ilh', 'hccal7lcrU/a-ka-ble/. /1989/congresoAESLA_VII.txt:El francks posee dos tipos de sílaba: abierta, cuando se Lremina por vocal (Ej. bébé /1989/congresoAESLA_VII.txt-/be-be/), y cerrada, cuando termina por consonantc (Ej. 'parlir" /paR-tiR/, siendo la /1989/congresoAESLA_VII.txt:proporción de un 80% en el caso de la sílaba abierta, lo que tiene importantes /1989/congresoAESLA_VII.txt-consecuencias en cuanto al cncaticnamincto de los sonidos en la cadcna hablada: cuando /1989/congresoAESLA_VII.txt-una palabra se lcrmina por consonantc y la palalxi siguicntc comienza por vocal, ambas /1989/congresoAESLA_VII.txt:se unen para formar una sola sílaba, lo qiie protliice en el aspecto fónico la destrucción /1989/congresoAESLA_VII.txt-de la realidad inlrínscca dc las dos palahras Wj. '%'(wbri csl heau" llalt-bR&bo/, que se /1989/congresoAESLA_VII.txt-unen en la cadena hablada para formar iiii griipo rítrriico.

46 /1989/congresoAESLA_VII.txt-En lengua francesa, el núcleo dc iin;i síl;ilxi ca sicmprc [ina vocal, y es Esta la que /1989/congresoAESLA_VII.txt-recibe el acento rítmico. Siendo e! rasgo liiiitl:iriiciii;rl, en la actuación de las palabras /1989/congresoAESLA_VII.txt:francesas el que reciben siernprc el accnco c.ti la íiliirria sílaba. Ih líneas generales, se /1989/congresoAESLA_VII.txt-puede decir que el acento en la Icii&ia r'ranccw 1x1 Ix&iiratlo rriantcncr el acento en la /1989/congresoAESLA_VII.txt:misma sílaba que en latín, hacicndo cnriiiidcccr las síl:il):is átonas /1989/congresoAESLA_VII.txt-placérc > plaisír /1989/congresoAESLA_VII.txt-claritáte(m) > clartk /1989/congresoAESLA_VII.txt-dolórc(m) > doii lkur /1989/congresoAESLA_VII.txt- /1989/congresoAESLA_VII.txt:IIablamos de sílaba acentuada en francfs, cuando su pronunciación se efectúa con /1989/congresoAESLA_VII.txt-niayor intcnsidad, tono y duración que el resto de las sílabas que forman una palabra /1989/congresoAESLA_VII.txt-"...on peut dégager un certain nombre de traits, don! lfétude deura &e menée

47 /1989/congresoAESLA_VII.txt-"Ne jumais perdre de vue l'étroite solidar?té qui unit tous les parametres accmtuek /1989/congresoAESLA_VII.txt-(intensité, durée, degré variable de plénitude uocalique, et surtout variations tonales)"6 /1989/congresoAESLA_VII.txt:la intensidad nunca se ejerce marcando diferencias netas entre una sílaba y otra, /1989/congresoAESLA_VII.txt-sino que se efectúa de forma creciente y progresiva dentro de la palabra, aumentando el /1989/congresoAESLA_VII.txt:esfuerzo realizado, en el paso de una sílaba a otra y constituyendo fases armónicas que /1989/congresoAESLA_VII.txt-forman el ritmo de la frase francesa, caracterizado por ondulaciones sin choques o /1989/congresoAESLA_VII.txt-rupturas bruscas

48 /1989/congresoAESLA_VII.txt-sans augmmter la force sur une syllabe ou ~'autre~~~. /1989/congresoAESLA_VII.txt-Aun cuando se han intentado diversas experiencias para captar la intensidad del /1989/congresoAESLA_VII.txt:acento rítmico y sistematizar las diferencias exactas entre la sílaba acentuada y las sílabas /1989/congresoAESLA_VII.txt-tónicas, los esfuerzos realizados no siempre han sido fructíferos, ya que las diferencias de /1989/congresoAESLA_VII.txt-intensidad pueden variar y de hecho varían en función de numerosos factores que limitan

49 /1989/congresoAESLA_VII.txt-apreciables por la simple audición, si bien la vocal tónica es el doble de hrga que las /1989/congresoAESLA_VII.txt-vocales átonas. /1989/congresoAESLA_VII.txt:Independientemente de esta regla general, la duración de la sílaba tónica aumenta /1989/congresoAESLA_VII.txt-en los siguientes casos: /1989/congresoAESLA_VII.txt-1.-Cuando la vocal es nasal y va seguida de consonante pronunciada.

50 /1989/congresoAESLA_VII.txt-decir que se trata del rasgo más característico del acento tónico francés. /1989/congresoAESLA_VII.txt-Si hablábamos antes de unas mínimas diferencias de intensidad entre las sílabas /1989/congresoAESLA_VII.txt:átonas y la sílaba tónica de una palabra en lengua francesa, no podemos decir lo mismo /1989/congresoAESLA_VII.txt-en cuanto a diferencias referidas al tono, por cuanto en este caso, la entonación de una /1989/congresoAESLA_VII.txt:sílaba tónica con relación a las átonas se establece en una diferencia situada en torno al /1989/congresoAESLA_VII.txt:doble de altura entre una y otra sílaba. /1989/congresoAESLA_VII.txt-Cada lengua tiene una entonación o melodía característica, observable a través de la /1989/congresoAESLA_VII.txt-elevación o el descenso de voz dentro de la cadena hablada. Estas variaciones de altura

51 /1989/congresoAESLA_VII.txt-iniciación de muestreos básicos, puede decirse también que recoge los aspectos /1989/congresoAESLA_VII.txt-fundamentales de la entonación en la frase francesa, caracterizada fundamentalmente por /1989/congresoAESLA_VII.txt:la ausencia de caídas o subidas de tono excesilramentes bruscas, de una sílaba a otra, ya /1989/congresoAESLA_VII.txt-que el paso de la zona ascendente a la descendente suele hacerse de forma progresiva y /1989/congresoAESLA_VII.txt-

52 /1990/congresoAESLA_VIII_mejor.txt-o porque otros aspectos rítmicos, de base fonética idéntica a la del español, se configuran de diferente forma en una y otra lengua, dando lugar a la interferencia lingüística. Aunque la palabra ritmo en sentido amplio puede referirse a los efectos rítmicos producidos por cualquiera de los componentes lingüísticos, aquí nos referimos al ritmo lingüístico en el sentido restringido de la palabra, es decir, a uno de los componentes prosódicos del habla. Ese componente, si bien está estrechamente relacionado con la entonación, es autónomo con respecto a ella, quedando la entonación por lo tanto excluida de nuestra consideración. /1990/congresoAESLA_VIII_mejor.txt-2. Dos visiones del ritmo /1990/congresoAESLA_VIII_mejor.txt:Según los partidarios de una visión temporalista del ritmo inglés la periodicidad en la recurrencia de las unidades rítmicas sería el principal rasgo definitorio del ritmo. La isocronía de los intervalos es un concepto subsidario de la periodicidad: se asume por casi todos los autores la existencia de un acento rítmico por cada grupo, pie, o unidad rítmica; la distancia temporal entre acentos sería la misma. El hecho de que en español lo que recurre a intervalos iguales sea la sílaba y no los acentos rítmicos, ha inducido a los autores angloparlantes a considerar la sílaba como la unidad rítmica en ese idioma (por ejemplo O'Connor, 1967). Según el criterio de la isocronía, el ingles es acentualmente acompasado, mientras que el español es silábicamente acompasado. /1990/congresoAESLA_VIII_mejor.txt-Para los que prefieren una concepción no temporalista del ritmo, esta consiste simplemente en la alternancia de sílabas prominentes (sílabas con acento rítmico) con sílabas no prominentes (las que no llevan acento rítimico). La periodicidad y la isocronía, según esta visión, no constituyen factores esenciales, aparte de no estar avaladas experimentalmente. Para que el ritmo sea tal, debe asistir, como estructura mental que es, en un contraste entre elementos prominentes y no prominentes. Según Allen (1975), una sucesión de clics uniformemente espaciada en el tiempo con separación mínima entre clics de 0,lsegundos y máxima de 3 segundos se percibe como secuencia de grupos de clics (de 2 a 6 clics por grupo). En cada grupo hay un clic que percibe como más prominente que el resto. Kurt Spang (1983), refiriéndose al español, señala: /1990/congresoAESLA_VIII_mejor.txt-"... hay ritmos en el sentido amplio de la palabra, que no se perciben como tales; son ritmos monocordes que, si "articulan" el tiempo, no marcan ninguna intensidad capaz de diferenciar grupos ritmicos. Y hay ritmos que están ya configurados en grupos rítmicos de antemano, o lo son a través de nuestra intervención intelectual y síquica, como en el caso del reloj o del andar". (p. 1 15). /1990/congresoAESLA_VIII_mejor.txt:Nuestra hipótesis es que los nativos del español perciben el ritmo de su lengua de forma diferente a como lo hacen los angloparlantes: como ritmo que se articula en unidades ritmicas no monosilábicas sino plurisilábicas, cuyo eje es un acento rítmico. En el habla conversacional del inglés, unidad rítmica y acompasamiento (timing) van a la par: cada pivote (acento) de unidad rítmica es marcador del acompasamiento. En español hay desfase: la unidad ritmica se estructura en torno a un acento, pero el acompasamiento lo marca la sílaba. En ese sentido, la caracterización que para el español se hace de la daba como unidad ritmica y como marcador del acompasamiento al mismo tiempo, que algunos autores angloparlantes llevan a cabo, no nos parece adecuada. Curiosamente, ningún autor hispano considera a la sílaba como unidad rítmica del español, refiriéndose en cambio al grupo de intensidad o grupo acentural como unidades de articulación rítmica. /1990/congresoAESLA_VIII_mejor.txt-De lo dicho hasta aquí, se deduce que el ritmo no consiste sólo en el acompasamiento, sino también en la estructuración o agrupamiento de impresiones sensoriales en unidades rítmicas. En el primer aspecto ha incidido la visión temporalista del ritmo; en el segundo, la no temporalista. Hoy en día pocos dudan de la complementariedad de ambas visiones, estando vigente la afirmación de Brown (191 1): /1990/congresoAESLA_VIII_mejor.txt-"Un ritmo es temporal en la medida en que se da una recurrencia o retorno regular de rasgos similares. Pero al mismo tiempo ese ritmo ha de ser acentual, pues son los puntos enfáticos precisamente los que cabe marcar como recurrentes". (p. 344). /1990/congresoAESLA_VIII_mejor.txt-El papel de la alternancia entre sílabas tónicas y átonas en la cadena hablada es crucial para la definición del ritmo de las dos lenguas aquí implicadas. En ese terreno las diferencias no son tantas ni tan grandes como pudiera pensarse a primera vista, excepción hecha de la reducción vocálica del inglés, que parece estar estrechamente relacionada con esa alternancia y no tiene contrapartida en español('). /1990/congresoAESLA_VIII_mejor.txt-3. Agrupamiento rítmico /1990/congresoAESLA_VIII_mejor.txt:En ambas lenguas el grupo rítmico consta de varias sílabas átomas agrupadas en torno a una sílaba tónica. Los criterios que rigen ese agrupamiento son léxico-sintácticos. Las silabas en posición proclitica, es decir, anteriores a la tónica, o bien pertenecen a la misma palabra que la tónica o pertenecen a palabras "gramaticales" que están en estrecha relación sintáctica con la palabra portadora del acento rítmico: inváde, impaciente, on the cárpet, en el cóche, my pén, for your sáke, por sus fuéros, etc ... Las sílabas enclíticas son las que siguen a la tónica y pertenecen a la misma palabra que ésta: vénga, cuidádo, impaciénte, impréssive, etc. En ambos idiomas la sílaba tónica es obligatoria, siendo opcionales las sílabas átonas tanto encliticas como proclíticas. /1990/congresoAESLA_VIII_mejor.txt-Esa opcionalidad es señalada expresamente por Abercrombie (1 965) para el ingles y por Canellada y Kuhlmann (1987) para el español. Esta última autora señala la existencia de "cláusulas" (unidades ríimicas) monosilábicas, bisilábicas y trisilábicas. Bolinger (1 986) señala un máximo de 8 sílabas para el inglés. /1990/congresoAESLA_VIII_mejor.txt-Por lo que respecta a las palabras normalmente portadoras de acento ritmico, señalamos para ambas lenguas el sustantivo, el adjetivo, el adverbio, el verbo, y los pronombres demostrativos e interrogativos. En inglés también lo llevan las preposiciones y conjunciones polisilábicas y las monosilábicas a comienzo de la unidad tonal; la misma norma siguen los pronombres relativos precedidos de preposición. Cabe señalar aquíque en ambos idiomas el acento ritmico puede marcar la diferencia entre categorías Iéxicas: Iíkellike (verbolpreposición); ínlin, abóutlabout aróundlaround, thróughlthrough (adverbio preposicional/preposición);bájolbajo (adjetivo o verbolpreposición); sóbrelsobre (sustantivolpreposición).

53 /1990/congresoAESLA_VIII_mejor.txt-4. Timing /1990/congresoAESLA_VIII_mejor.txt-Bajo este epígrafe nos referimos no sólo al acompasamiento de las unidades rítmicas, sino también a la organización temporal de los elementos que las integran. Y es en este terreno donde aparecen con toda nitidez los contrastes entre las dos lenguas. /1990/congresoAESLA_VIII_mejor.txt:En ingles la duración silábica depende de la duración interna del núcleo, de la presencia o ausencia de coda y de la naturaleza de ésta última. Independientemente de esos factores, y en el plano del ritmo, la duración de la sílaba está condicionada por el acento ritmico y10 por su posición dentro de la unidad rítmica. Las sílabas tónicas son largas; por lo que respecta a las átomas, estas son en general más cortas, aunque conviene destacar que las átonas en posición proclítica son más cortas que las enclíticas. A esta complejidad duracional del grupo rítmico ha de añadirse otro ingrediente: las duraciones descritas están supeditadas a ajustes duracionales derivados del diferente número de sílabas que puede tener el grupo rítmico. Para una mejor comprensión de estos ajustes conviene hacer una referencia al pie rítmico (Abercrombie 1965). /1990/congresoAESLA_VIII_mejor.txt:El pie rítmico (o grupo acentual según O'connor 1967) comienza con una sílaba tónica y se extiende, sin incluirla, hasta la siguiente sílaba tónica. /1990/congresoAESLA_VIII_mejor.txt:La parte del pie ocupada por la sílaba tónica es obligatoria y se denomina ictus; el resto, o remiss, no es obligatorio; es decir, cabe la posibilidad de que un pie rimico esté constituido por tan sólo una sílaba tónica. la posición de ictus a menudo corresponde a una pausa rítmica ('pulsación silenciosa'). En el ejemplo (3) el símbolo (A) representa una de esas pautas, y los subrayados indican las posiciones de ictus. /1990/congresoAESLA_VIII_mejor.txt-(3) IHelen/ took the / book 1 A and 1 started to / read / /1990/congresoAESLA_VIII_mejor.txt-El uso correcto de estas pausas constituye un ingrediente esencial en el acompasamiento del ritmo inglés; la ausencia de contrapartida en español representa una nueva dificultad para el hispanohablante que aprende inglés. /1990/congresoAESLA_VIII_mejor.txt-Abercrombie postula la isocronía de los pies ritmicos, es decir, la duración uniforme de los intevalos entre pares de acentos rítmicos independientemente del número variable de sílabas de los distintos pies rítmicos de una locución. /1990/congresoAESLA_VIII_mejor.txt:Esto implica que a medida que aumenta el número de sílabas dentro del pie, estas se acortan; y a la inversa, cuando el pie rítmico contiene tan sólo una sílaba tónica, ésta recibe longitud extra. Bolinger (1986) formula la segunda parte del aserto anterior en términos similares: según este autor, cuando una sílaba tónica va seguida por otra sílaba tónica (algo a lo que el inglés es reacio, como hemos indicado más arriba), la primera sílaba recibe Ion itud extra. Esa longitud extra aparece simbolizada por (+) en el ejemplosi . /1990/congresoAESLA_VIII_mejor.txt-(4) /Tom Ibought a 1 new 1 ruler 1 /1990/congresoAESLA_VIII_mejor.txt-+ + /1990/congresoAESLA_VIII_mejor.txt:Tanto ese tipo de elongación extra como la longitud normal de las sílabas tónicas, a menudo se realiza mediante un breve silencio, distinto de lo que más arriba denominábamos "pulsación silenciosa" en posición de ictus. Ese silencio no es percibido como tal, sino como elongación de la sílaba tónica que le precede (Adams, 1975). Halliday (1 967) asigna estatus fonológico a la isocronía entre pies rítmicos, apuntando una ratio de 5:7 entre la duración real (fonética) mínima y máxima de los pies rítmicos; lo que él denomina "isocronía fonológica" tiene como correlato físico una tendencia a la isocronía ya que la isocronía en sentido estricto no ha podido ser avalada experimentalmente (Classe 1939). En cambio la isocronía fonológica sí parece estar respaldada por tests perceptuales en los que pies de distinta duración son percibidos como iguales por los informantes. Eso indicaría que la isocronía, al igual que ocurre con el acentro rítmico, es algo que el oyente impone en el output del hablante, siempre claro está que las señales emitidas por éste faciliten la labor del oyente; es decir, si la ratio 5:7 señalada por Halliday se incrementase, no habría base fonética para la isocronía perceptual ni, como consecuencia, fonológica. /1990/congresoAESLA_VIII_mejor.txt-Para el español, y en paralelo con el grupo rítmico -otros nombres son "grupo de intensidad", "grupo acentual", "unidad ritmica", y "cláusula" también hay referencias más o menos explícitas al pie rítmico: en la notación de Canellada y Kuhlmann (1987), los pies rítmicos -"cláusula" es el término que /1990/congresoAESLA_VIII_mejor.txt:adoptan de Navarro Tomás (1966) -comienzan con una sílaba tónica y se extienden, sin incluirla, hasta la siguiente sílaba tónica. Pero ahí termina la semejanza entre el pie rítmico en una y otra lengua. La primera diferencia estriba en el número de sílabas posibles en el pie rítmico del habla conversacional de una y otra lengua. La mayor parte de los autores hispanos que tratan el tema señalan una tendencia al pie trocaico (1 -' -1) Bolinger (1986) apunta para el inglés una estructura "cuasi-dactílica" (1 -' v VI). Lo que no está muy claro es si el autor se refiere a una mayor frecuencia del pie dactílico en comparación con otros tipos de pies, o a un pie-promedio que resume la variabilidad del número de sílabas átonas que se dan a continuación de la tónica. En el caso del español y a falta de referencias más explícitas, la tendencia al uso del pie trocaico puede interpretarse en ambos sentidos, el frecuencia1 y el de promedio. En esta tendencia pensamos que algo tiene que ver la abundancia de palabras con acentuación paroxítona. En cualquier caso, lo que sí parece claro es que el promedio de sílabas átonas del pie ritmico es mayor en inglés que en español. Por lo que respecta a la diferencia duracional entre sílabas tónicas y átonas, ésta es mucho menos marcada en español que en ingles. Oelaare (1966) señala un promedio de 59,3 mscs para el español frente a 112,3 para el inglés. En posición no final de unidad tonal, la duración fonética de las sílabas largas es similar en ambos idiomas, pero la duración de las Atonas es mucho menor en el caso del inglés(3). Esto explica la dificultad de los hispanohablantes para acortar las sílabas se perciban como iguales, y de ahí el acompasamiento silábico de esta lengua frente al acentual del inglés (Pike, 1945). Si utilizásemos una de las escalas de ritmicidad propuestas por Crystal (1969), concretamente la escala rítmico-arrítmico, dependiente del grado de isocronía del pie rítmico, tendríamos que el habla conversacional del /1990/congresoAESLA_VIII_mejor.txt-español sería más arrítmica que la del inglés. /1990/congresoAESLA_VIII_mejor.txt-5. Problemas de aprendizaje

54 /1990/congresoAESLA_VIII_mejor.txt-6La reducción silábica inherente a la ausencia de acento rítmico, al no existir en español, constituye un problema por su novedad, más que por su posible interferencia de la L1. /1990/congresoAESLA_VIII_mejor.txt- /1990/congresoAESLA_VIII_mejor.txt:1La fuerte correlación entre sílaba con vocal plena y acento tónico por un lado, y entre sílaba átona y vocal reducida (1 , 1, u) por otro, está en inglés. Para este autor lo que hay es un solapamiento de dos tipos de niveles de ritmo: el silábico, consistente en la alternancia de sílabas con vocal plena y sílabas con vocal reducida, y el acentual, consistente en añadir acentos de tono a algunas de las sílabas con vocal plena: decimos solapamiento porque lo normal es que el número de acentos tonales de una locución sea inferior al número de sílabas con vocal plena. /1990/congresoAESLA_VIII_mejor.txt-2En español, y a falta de evidencia experimental sobre la relación entre tempo, ritmo y estilo, podemos aventurar que lo dicho para el inglés es aplicable a nuestra lengua, aunque este extremo debería ser investigado. /1990/congresoAESLA_VIII_mejor.txt-3Esa duración es de 120,2 mscs para las silabas átonas abiertas y 155 para las átonas cerradas del inglés frente a 181,6 y 192,7 para las abiertas y cerradas respectivamente del español. Por lo que respecta a la duración de las sílabas que forman parte de un tonema, no haremos referencia a ese punto por ser una cuestión entonativa, más que rítmica.

55 /1992/CongresoInternacional_I.txt-26 MANUEL MUÑOZ CORTÉS /1992/CongresoInternacional_I.txt-Las vocales españolas tienen una gran precisión en su formación. No ofrecen matices fonológicos en cuan- to a la apertura ni a la cantidad. Trabajos, entre otros de Monroy precisaron estos rasgos. /1992/CongresoInternacional_I.txt:En cuanto al inventario relativo de fonemas, creo que los datos son conocidos y se repiten en tratados y manuales. Proporción mayor de vocales sobre las consonantes (40%, pero incluyendo la S), de las vocales las más abundantes son la a, la e y la o; en otras lenguas no son tan frecuentes. Son también las más perceptibles en cuanto a la combinatoria, la mayor frecuencia de contrastes entre a y o refuerza ese rasgo. En cuanto a la estructura de la sílaba dominan las compuestas por consonante-vocal. En el ritmo acentual dominan los bisílabos llanos, es decir suavemente trocáico. De las consonantes dominan las sonoras. /1992/CongresoInternacional_I.txt-Encontramos, pues, este primer indicio de facilidad. Nos hemos referido a opiniones dispersas sobre esa cualidad para el aprendizaje por extranjeros de nuestra lengua; hay que añadir un rasgo constante en las ten- dencias históricas: la foneticidad de nuestro alfabeto. En una encuesta reciente realizada por mí entre húnga- ros, polacos, alemanes, franceses, suecos, noruegos, daneses, hubo conformidad absoluta. /1992/CongresoInternacional_I.txt-Podemos decir que la lengua española por su misma formación histórica, y también en relación con la oralidad de nuestra cultura, tiene un alto índice de perceptibilidad. Y quiero recordar la comunicación de Christian Abello Contesse en el Congreso de Santander de 1988 relativa a una reciente dirección didáctica que concede importancia crucial a la comprensión auditiva, y analiza el método TPR (Total Phisical Response).

56 /1992/CongresoInternacional_I.txt-Las normas de pronunciación correcta son las que han cumplido -y, si se quiere, las que cumplen- esta función; aunque, como hemos dicho, supeditando la lengua oral a la lengua escrita. No se trata, por tanto, de una auténtica «norma fonética» sino de una lista de instrucciones de uso que sirven para leer correctamente en voz alta: es decir, para leer un texto sin rasgos fónicos dialectales ajenos a ese lenguaje artificial y abstracto que es la lengua escrita. /1992/CongresoInternacional_I.txt-Como en este momento estoy leyendo en voz alta un texto escrito, esta comunicación, lo que estoy hacien- do no es hablar, no estoy hablando realmente, sino que estoy pronunciando el texto, estoy leyendo. /1992/CongresoInternacional_I.txt:Otra cosa muy distinta será lo que haga cuando acabe de leer. Podrían censurarme ahora si aspiro las eses, porque estoy pronunciando y eso sería incorrecto; pero si estuviera hablando no habría censura posible porque no habría incorrección, ya que aspirar el sonido [S] a final de sílaba es un rasgo tal vez dialectal, pero propio del español, y en realidad tan dialectal como no aspirarlas. /1992/CongresoInternacional_I.txt-En definitiva, pronunciar y hablar son fenómenos tan distintos como lo son la lengua escrita y la lengua oral: la primera única para todos los miembros de la comunidad lingüística, sujeta a una norma estricta, y la segunda diversa, viva, en permanente cambio, sujeta sólo a los amplios márgenes del sistema. /1992/CongresoInternacional_I.txt-LA CORRECCI~NFONÉTICA: PRONUNC~ARO HABLAR QUÉ

57 /1992/CongresoInternacional_I.txt-El test de producción /1992/CongresoInternacional_I.txt-En el análisis de resultados hemos considerado errores tanto aquéllos que causan una interpretación fonológica errónea como los que, sin provocar aquélla, confieren a la pronunciación del estudiante un acento marcadamente extranjero. /1992/CongresoInternacional_I.txt:A la hora de pronunciar, las oclusivas son, como lo habían sido en el test de identificación, las que mayores problemas plantean. Esta vez, no obstante, son las sonoras -lógicamente por ser desconocidas en su siste- ma-las que presentan las dificultades más serias, pues registran un 43,2% de errores frente al reducido 2,4% de las sordas. En lo que a éstas se refiere, es lp/ el fonema peor realizado, con errores prácticamente limitados a los grupos consonánticos, cuando va seguida de líquida, fenómeno que también se produce en los órdenes dental y velar. Es de destacar, además, que en este tipo de combinaciones nuestros informantes separan en forma contraria a como se hace en español, estableciendo el límite silábico entre ambas: *[káp/ri/no] por [kal prilno], *[pot/ra] por [poltra] ... etc. Para las oclusivas sordas observamos, por último, una tendencia a doblar la consonante, independientemente del alargamiento que también la vocal suele sufrir, cuando aquélla es mar- gen prenuclear de la última sílaba. *[laatta1 por [lata], *[antte] por [ante] ... etc. /1992/CongresoInternacional_I.txt-Entre las oclusivas sonoras, las confusiones se producen habitualmente con el correlato sordo, siendo /g/ con un 63% de errores el fonema que mayores problemas presenta, y con pequeñas variaciones para las distin- tas posiciones. lb1 es confundido con Ipl en el 30% de los casos, mientra que la variante fricativa sólo es rea- lizada por el 25,5% de los informantes. Los errores para Id/, por el contrario, no son fruto de la dificultad en distinguir la oposición sordez-sonoridad sino del diferente punto de articulación alveolar, y no dental, que éste tiene en finés. Al igual que ocurre con las sordas, la dificultad aumenta cuando las oclusivas sonoras van se- guidas de consonante líquida. /1992/CongresoInternacional_I.txt-Entre las fricativas no se aprecian errores de producción dignos de destacar. Sí puede reseñarse que sólo un porcentaje mínimo -5,2- iguala 181 a /S/, en favor de ésta última. Sin embargo, 1x1 es realizado [x] por el 40%, prefiriendo el resto la realización aspirada [h], similar al finés.

58 /1992/CongresoInternacional_I.txt-Faure y otros (1980) incluso cuestionan que el ritmo de esa lengua sea acentualmente acompasado, demos- trando experimentalmente la inexistencia de esa isocronía a nivel de producción oral; se trataría de un ritmo basado en la alternancia de sílabas tónicas con sílabas átonas, aunque advierten que se necesitan más datos para una conclusión definitiva. /1992/CongresoInternacional_I.txt-Por otra parte, Huggins (1975), y Fowler (1977) ponen de manifiesto el efecto compresión, i.e. el acorta- miento de la duración de los pies rítmicos a medida que aumenta el número de sílabas de los mismos. Según todos los indicios, en ese factor de la producción radicaría la clave para la percepción de la isocronía rítmica del inglés, o, lo que es lo mismo, del acompasamiento acentual en que aquella se sustenta. /1992/CongresoInternacional_I.txt:Según Jassen y otros (1984), con excepción de los pies monosilábicos, en los que la única sílaba (tónica), es más larga que las tónicas de los pies plurisilábicos, en estos últimos todas las sílabas tienen la misma duración: /1992/CongresoInternacional_I.txt-Las sílabas de una «unidad rítmica estrecha» [el equivalente de lo que aquí se llama pie rítmico] tien- den hacia una duración idéntica, es decir, la duración total de dicha unidad tiende a repartirse a partes iguales entre las sílabas que la componen (p. 206). /1992/CongresoInternacional_I.txt:Bolinger (1985) se refiere a lo que él llama la regla de oro del ritmo inglés: dentro de lo que él denomina «ritmo silábico)) (alternancia de sílabas «plenas» con sílabas «reducidas»), toda sílaba plena seguida de otra plena o de silencio tiene una duración extra. La primera condición («seguida de otra plena))) y lo que de ella se sigue es una reformulación de la vieja hipótesis relativa a la isocronía de los pies rítmicos del inglés, que de forma implícita, exige la expansión duracional de los pies monosilábicos (que por definición van siempre se- guidos de sílaba plena) y la compresión de los plurisilábicos. /1992/CongresoInternacional_I.txt-Por lo que respecta a la segunda condición para la elongación extra de los pies monosilábicos (el que va- yan seguidos de silencio), a nuestro juicio, sólo puede referirse a las pausas que ocurren al final de la unidad tonal. En cualquier caso, nuestra opinión, avalada por los correspondientes datos (véase Gutiérrez 1995), es que la elongación extra va más allá de los casos que contempla Bolinger, y afecta a todas las sílabas -ya sean plenas, ya reducidas- sobre las que se realiza un tono terminal, incluso en los casos en que éste no va seguido de pausa. Y eso es válido tanto para el inglés como para el español. Por contra, la duración y el timing de las sílabas pertenecientes al cuerpo de la unidad tonal no están afectados por los finales entonativos. Es el timing -y su posible incidencia en el ritmo- de este segundo tipo de sílabas el que nos interesa desde una perspec- tiva estrictamente rítmica. /1992/CongresoInternacional_I.txt-3.2. Español

59 /1992/CongresoInternacional_I.txt-Gili Gaya (1940) analizó un breve pasaje en prosa grabado por un locutor castellano, y halló que existe una tendencia al isosilabismo, siendo éste más pronunciado cuanto más rápido es el tempo de dicción; su razón para el incremento duracional de las sílabas tónicas sobre las átonas en posición no final de gnipo fónico es 1.39. /1992/CongresoInternacional_I.txt-Delattre (1966) analizó 5 minutos de habla espontánea (no menciona el número y condición de los locuto- res, que presumiblemente eran sudamericanos): su razón duracional referida también a la posición silábica no final es 1.23. /1992/CongresoInternacional_I.txt:La correspondiente razón que Olsen (1972) ofrece para media hora de habla espontánea de un locutor mejicano es 1.16. Existe un consenso generalizado sobre los factores que influyen en la duración silábica: duración intrínseca de los segmentos vocálicos y consonánticos, estructura silábica, i.e., número y posición silábica de los segmentos, la posición finallno final de la sílaba y la presencialausencia de acento. /1992/CongresoInternacional_I.txt-Hoequist (1983) sugiere que, de esos factores, sólo la variación duracional debida a la presencia/ausencia del acento es específica de cada lengua y directamente relevante para su caracterización rítmica. Gili Gaya y Delattre se refieren al mayor o menor grado de isosilabismo de las muestras por ellos analiza- das. Sin embargo, Olsen, Hoequist, O'Connor, Pike y un largo etc. de autores anglófonos van más allá y pos- /1992/CongresoInternacional_I.txt-APRENDIZAJE DE LA PRONUNCIACI~N DEL ESPANOL POR ANGLOHABLANTES

60 /1992/CongresoInternacional_I.txt-Los abundantes experimentos sobre la percepción de los ritmos naturales, entre ellos el lingüístico, coinci- den en señalar la alternancia de elementos prominentes con elementos no prominentes como base de los men- cionados ritmos. /1992/CongresoInternacional_I.txt-Guillermo de Toledo (1989) hipotetiza sobre las diferencias duracionales entre tónica y átona como correlato acústico de la alternancia rítmica del español. Los resultados de su estudio son contrarios a tal hipótesis, ya que las diferencias duracionales entre tónica y átona no sobrepasan el umbral de discriminación perceptiva estable- cido por Soler (1985) en 60 ms para el español. Eso parece congruente con el hecho cada vez más probado de que el principal correlato del acento del español, al igual que para el inglés, es el tono en forma de salto de nivel o deslizamiento tonal (Soler 1985). La duración, con ser el segundo correlato acentual más importante -por encima de la intensidad-, no es tan importante como en inglés. /1992/CongresoInternacional_I.txt:Sea cual sea el segmento lingüístico que se postule como unidad rítmica, tal segmento, ademas de ser recu- rrente (i.e., periódico), deberá incluir en su seno una parte más prominente que la otra. Ese requisito, cabalmente cumplido por el pie rítmico, por darse dentro del mismo la aludida alternancia, no se da en español si la unidad rítmica que se postula es la sílaba, tal y como defienden los partidarios de un ritmo silábicamente acompasado. /1992/CongresoInternacional_I.txt-El poco o mucho ritmo que haya en la prosa del español se deberá básicamente a la alternancia de sílabas tónicas con sílabas átonas, siendo el timing isosilábico un componente prosódico que en este caso actúa como distorsionador ntmico más que como elemento integrante del ritmo. /1992/CongresoInternacional_I.txt-En inglés, el timing acentual refuerza la impresión rítmica producida por la alternancia de las sílabas tóni- cas y átonas dentro del pie rítmico. En esta lengua la alternancia tónicalátona y la isocronía acentual se darían en paralelo, es decir, los Iímites de una alternancia simple (ictus + remiss, es decir, pie ntmico) coinciden con los límites de la unidad que es isócrona (ictus + remiss, es decir, el pie rítmico). /1992/CongresoInternacional_I.txt:En español, en cambio, no hay correspondencia entre los límites de la unidad en que se produce la alter- nwcia (i.e., el pie rítmico) y los Iímites de la unidad que se postula como isócrona (Le., la sílaba); o sea, hay desfase temporal entre uno y otro tipo de unidad. De ser cierto este planteamiento, no tendría sentido seguir refiriéndose al ritmo del español como isosilábico. Antes al contrario, el isosilabismo del español sería un componente prosódico (un tipo específico de timing), que realmente contribuye a contrarrestar la impresión de ntmicidad producida por la alternancia entre tónica y átona. /1992/CongresoInternacional_I.txt-Aunque el objetivo fundamental de esta investigación es descubrir y catalogar los errores de interlenguaje rítmico de los anglófonos que aprenden español como L2, se intenta, mediante el análisis de un corpus de datos, descubrir, corroborar o rechazar hipótesis relativas al ritmo y el timing de las dos lenguas implicadas en el proceso de aprendizaje de una de ellas. /1992/CongresoInternacional_I.txt-4. EL ESTUDIO

61 /1992/CongresoInternacional_I.txt- /1992/CongresoInternacional_I.txt-b. /1992/CongresoInternacional_I.txt:Se midieron los remiss, o conjuntos de sílabas átonas de los pies polisilábicos. Midiendo los remiss en vez de cada sílaba átona individualmente, se simplifican los problemas derivados del establecimiento de lími- tes fonéticos entre los fonos que integran cada sílaba. También se redujo considerablemente el problema de establecer límites entre sílabas, como paso previo a la medición de la duración. Sólo había que fijar los límites entre ictus (sílaba tónica) y remiss (conjunto de sílabas átonas). /1992/CongresoInternacional_I.txt- /1992/CongresoInternacional_I.txt-

62 /1992/CongresoInternacional_I.txt-En nuestra opinión, la hipótesis de Flege podría ampliarse, para incluir en la interlengua del aprendiz ob- jetivos perceptuales, que sin incluir rasgos de la L1, sólo tendrían rasgos de la L2, pero, de alguna manera, /1992/CongresoInternacional_I.txt-APRENDIZAJE DE LA PRONUNCIACI~NDEL ESPAÑOL POR ANGLOHABLANTES 273 /1992/CongresoInternacional_I.txt:TABLA 1. Español por nativos (G-1). NSP =Número de sílabas por pie rítmico. N =Frecuencia de los pies rítmicos. ICTUS =La sílaba tónica de cada pie. REMISS = Conjunto de silabas átonas de cada pie. La duración se da en ms. La razón duracional media entre tónica y átona se ha calculado a partir de las medias duracionales de ictus (sílaba tónica) y sílaba átona. Mediante la prueba-t se compara la duración media de las sílabas tónicas y átonas, resultando ser significativamente distintas. /1992/CongresoInternacional_I.txt-VALORES MEDIOS DE /1992/CongresoInternacional_I.txt-

63 /1992/CongresoInternacional_I.txt- /1992/CongresoInternacional_I.txt-MEDIA......606.2 192.2 482.9 137.8 /1992/CongresoInternacional_I.txt:TABLA 3. Inglés por nativos (G-3). Mediante la prueba-t se compara el pie de 1 sílaba con el de 2, /1992/CongresoInternacional_I.txt-el de 2 con el de 3 y así sucesivamente. /1992/CongresoInternacional_I.txt-VALORES MEDIOS DE RATIO COMPAR. PARES

64 /1992/CongresoInternacional_I.txt-FRANCISCO GUTIÉRREZD~EZ /1992/CongresoInternacional_I.txt-Figura 1. Duración Media del pié Idioma: ESPAÑOL /1992/CongresoInternacional_I.txt:Figura 2. Comparación de sílaba átona y tónica entre: /1992/CongresoInternacional_I.txt-Grupo 1 (Español por extranjeros) y Grupo 2 (Español por nativos) /1992/CongresoInternacional_I.txt-1234567891011 8iiabaa del pié

65 /1992/CongresoInternacional_I.txt-Esa percepción contrastiva que el anglófono tiene del ritmo del español, estaría en la base de la referencia obsesiva de los autores anglófonos al mal llamado «ritmo silábico del español». En ese sentido resulta significa- tivo que los autores hispanos se refieran al isosilabismo del español, pero no al «isosilabismo del ritmo español». /1992/CongresoInternacional_I.txt-APRENDIZAJE DE LA PRONUNCIACI~N DEL ESPAÑOL POR ANGLOHABLANTES /1992/CongresoInternacional_I.txt:Un tema que merece una investigación específica es el debilitamiento que los angloparlantes hacen de las vocales españolas cuando éstas ocurren en sílaba átona: aquí simplemente atestiguaremos la existencia de un grado moderado de transferencia negativa de ese rasgo típico del inglés, en la interlengua de nuestro grupo de estudiantes de ELE. Nuestra experiencia, al margen del Corpus aquí presentado, es que la transferencia de ese rasgo es más acusada cuanto menor es el nivel de suficiencia de los alumnos de ELE, lo que estaría en conso- nancia con el modelo de desarrollo de la interlengua fonológica del alumno de L2 propuesta por Major. /1992/CongresoInternacional_I.txt-Otro aspecto, que mencionaremos de pasada, es la existencia en nuestro grupo experimental G-2 de un cierto grado de distorsión rítmica, provocada por el exceso de pausas y falsos arranques producidos durante la lectura del texto español. /1992/CongresoInternacional_I.txt-Si bien la incidencia de las pausas en la estructuración del ritmo no es tan importante en español como en inglés, el uso excesivo de las mismas, motivado, sin duda, por un dominio incompleto de los niveles léxico y morfosintáctico, influye negativamente en el output ntmico. Se trataría de un error de desarrollo a inventariar como rasgo de la interlengua de los anglohablantes. Tal error, según el modelo de Major, se encontraría en el tramo descendente de la curva de errores de desarrollo, que tiene su punto álgido en el nivel intermedio de aprendizaje, para decrecer y eventualmente desaparecer durante el nivel avanzado del aprendizaje.

66 /1992/CongresoInternacional_I.txt-«TORITO [debemos decir] Torete, torillo». El DRAE recoge torete y torillo con significados similares (to-rillo es además el nombre de un ave y de un pez); torito figura con el significado de un pájaro (Chile), de un coleóptero (Argentina y Perú), de una variedad de orquídea (Ecuador y Nicaragua) y de un pez (Cuba). /1992/CongresoInternacional_I.txt-«TORRENTOSO. (Río) [debemos decir] Río correntoso*. La Academia admite hoy las dos voces aunque muestra su preferencia por la forma que Cevallos considera incorrecta; ambas palabras figuran en el DRAE como americanismos. /1992/CongresoInternacional_I.txt:«UNALBO. Aunque bien formada esta voz, i aunque merece conservarse entre las tres o cuatro docenas de las que decimos provinciales, siempre es bien que se sepa cómo se llama en España el caballo del pie derecho blanco. [Debemos decir] Arjel, así como hai arjel tresalbo, arjel coatralbo, arjel trabado, trastrabado». El DRAE recoge unalbo como adjetivo que «se dice de la caballería que tiene calzado el pie o una mano». Creo que la forma coatralbo que cita Cevallos es un caso de ultracorrección (no figura entre las «Erratas principa- les» de la página 148); cuando Cevallos redactó este artículo comgió la tendencia del español de América (también del español popular, vulgar o rural de la Península) a cerrar el timbre de la vocal o protónica (cohete > cuete, gorrión > gurrión; y también en la sílaba anterior: todavía > toavía > tuavía, etc.") y escribió coatralbo al creer que cuatralbo era un vulgarismo. /1992/CongresoInternacional_I.txt-Sirvan estos cuarenta y ocho ejemplos sacados de la primera parte del libro («Errores de pronunciacion o de pura invencion~) para confirmar la importancia que la recopilación de Cevallos tiene tanto para el estudio del léxico del español de América del siglo XIX, como para la datación etimológica. /1992/CongresoInternacional_I.txt-16 Cevallos muestra ciertas preferencias por determinados diminutivos (huertezuela, huertecico, tendezuela, viejecita, etc.); frente a formaciones populares (huertita, huertito, tiendita, viejita, etc.); por los sufijos que emplea en la formación de derivados, parece que Cevallos se refiere al término marinero.

67 /1992/CongresoInternacional_I.txt-Otra vocal que ha tenido una percepción bien definida ha sido la vocal [i] que fue identificada por un 75% con la /i:/ inglesa y el resto con el fonema vocálico N, dándose la percepción como /i:/ sobre todo en las sílabas acentuadas. De las dieciocho transcripciones posibles de las realizaciones de nuestra vocal [i] en cada palabra analizada es en «hijo» y «amigo» donde ha habido casi unanimidad en transcribirlas como /i:/, y en la palabra «insecto» en transcribirla como N. /1992/CongresoInternacional_I.txt-La vocal [o] ha sido percibida mayontariamente como /a:/ por un 53%, pero también ha habido numerosas identificaciones con la vocal inglesa /U/con un 23%, y con la variante dialectal inglesa [o] con un 17%; esta variante dialectal tiene una realización algo más cerrada que la h:/y prácticamente coincide con la posición de la vocal cardinal [o] con cuya grafía se corresponde. Las identificaciones que realizan con el fonema /DI vie- nen matizadas por aproximadamente una cuarta parte de los mismos informantes ingleses, que indican que la perciben con un matiz centralizado. /1992/CongresoInternacional_I.txt:Otra identificación a tener en cuenta en esta vocal es que en seis ocasiones ha sido percibida, y transcrita por los informantes ingleses como «schwa», y de estas cuatro de ellas corresponden a la realización de la [o] de la palabra vaso, que está en sílaba no acentuada, final de palabra y en contacto con fricativa alveolar sorda; también en este caso el análisis acústico de la misma muestra un espectro con las características ya señaladas para las identificaciones habidas con la «schwa» de nuestra vocal [a]. /1992/CongresoInternacional_I.txt:En cuanto a la vocal [u] su perfección ha sido identificada mayoritariamente con la vocal inglesa /u:/ con 72%, seguida por la vocal centralizada inglesa /u/ con un 20%, y a mayor distancia aparecen las identificacio- nes con la variante dialectal inglesa [o] con un 5%; el resto prácticamente corresponde a la vocal D:/.La iden- tificación con la vocal inglesa /u/ se da sobretodo en sílaba trabada y no acentuada. Por palabras ha habido casi unanimidad en la identificación con /u:/ en «mucha» y «humano», y con la vocal /u/ en la palabra «ultraje». /1992/CongresoInternacional_I.txt-Una primera valoración de estos datos nos muestra que la diversidad de percepción de las realizaciones orales de las vocales españolas por nativos ingleses rompe, en cierto modo el planteamiento tradicional de la fijeza del sistema vocálico español, al ser confrontado, como hacemos en este estudio, con un sistema que como el RP inglés tiene doce fonemas vocálicos. /1992/CongresoInternacional_I.txt-La dispersión en la realización de las vocales españolas aquí reflejada, sería no obstante algo que el propio sistema de cinco vocales del español englobaría como realizaciones alofónicas, y estas se encontradan dentro de los distintos campos vocálicos del español. Sin embargo la percepción como fonemas en el sistema de su propia lengua por los nativos ingleses, es un factor que debemos tener en cuenta en la enseñanza del español como L2 a los hablantes de inglés.

68 /1992/CongresoInternacional_I.txt-La variable edad suministra asimismo datos muy interesantes -pero menos sorprendentes- en el plano de la escritura. Los porcentajes sobre el empleo del vulgarismo son más altos en el grupo de los más jóvenes, y van disminuyendo paulatinamente según aumenta la edad; véase: grupo de 14-15 años, 66.67%, grupo de 16- 17 años, 65.52%, grupo de 18-19 años, 40%, grupo de 20-21 años, 37.50%. Los informantes de menor edad han mostrado, igualmente, unos porcentajes más altos de contradicción entre lo que creen que debe hacerse (o escribirse, en este caso) y lo que en realidad escriben. /1992/CongresoInternacional_I.txt-Tampoco son nuevos los resultados que observamos en lo referente al nivel de estudios de los encuestados. El porcentaje más elevado de empleo del vulgarismo (73.33%) se da en el grupo 1, que es el que posee una instrucción escolar más deficiente, le sigue el grupo 2, con un 53.57%, y finalmente el grupo de COU, con un 14.29%. En este sentido, los datos ponen de manifiesto que, de las cinco veces que podría haberse utilizado la forma vulgar, las frecuencias «tres» o «más de tres veces» no se dieron nunca en el grupo que tenía mayor nivel cultural. En cuanto a los índices de contradicción, se mantienen más elevados en el grupo 1 que en el 2 /1992/CongresoInternacional_I.txt:o en el 3 (30% en el primero y 14.29% en los dos últimos). En nuestra investigación, no hemos hecho un estudio fonético exhaustivo -entiéndase, porcentual o nu- mérico-de las diversas realizaciones con que la forma vulgar del indefinido se presenta en relación con la pronunciación de las sílabas tónica y final. A este aspecto se ha referido José Nondéjar en varias ocasionesb, y nuestros datos concuerdan con los comentarios de este investigador. Puede decirse, en general, que alternan las distintas posibilidades fonéticas en la pronunciación de la sílaba tónica, cuyo polimorfismo articulatono frecuentemente oscila entre la aspiración (viníhte), la geminación (vinítte) y la pérdida de esta última con el consiguiente alargamiento de la vocal tónica (viní:te)'. Por todo ello ha escrito Mondéjar que «el andaluz como variedad lingüística bullente y de gran vitalidad que es, todavía no ha superado ninguna de las realizaciones aquí esquematizadas y todas ellas conviven en el tiempo y en el espacio, y todas pueden darse, y de hecho casi siempre se dan, en el mismo individuo, incluso cuando articula sucesivamente la misma palabra. Este polimorfismo de realización indiferente no conlleva, por su propia naturaleza, distinción semántica de ningún /1992/CongresoInternacional_I.txt:tipo»8. Y por lo que respecta a la fonética de la sílaba final, alternan también las realizaciones con vocal abierta /1992/CongresoInternacional_I.txt-5 A. Narbona ha recordado que «es sabido que los textos escritos, además, no suelen acoger los fenómenos populares hasta que no se encuentran plenamente consolidados o, al menos, han logrado una gran difusión y arraigo». Cfr. esta cita de Narbona en su artículo
69 /1992/CongresoInternacional_I.txt-ANTONIO MORENO AYORA /1992/CongresoInternacional_I.txt-(-te) o aspirada (-teh) o incluso aspirada-gerninada, por un proceso de fonética sintáctica (tubíhtekkohóne, yegáhtettárde). /1992/CongresoInternacional_I.txt:Lo que hemos intentado descubrir y comentar ha sido la frecuencia con que la pronunciación propia de los andaluces se aleja de la norma del español estándar, y a la vez hasta qué punto esa disidencia morfofonética está relacionada con las variables sociales o cultural. Damos por aceptado que las variantes articulatorias de los hablantes andaluces siguen las pautas fonéticas generales que caracterizan la fonología de los grupos consonánticos intervocálicos, por lo que respecta a la sílaba tónica del indefinido, o de la -S implosiva, por lo que toca a la sílaba final del mismo tiempo. /1992/CongresoInternacional_I.txt-Se ha constatado que el 100%de los hombres, cuando hablan, utilizan el vulgarismo, frente a un 71.43% de las mujeres, y que estas frecuencias, aunque disminuyen en contextos de escritura o de lectura, son todavía elevadas en estos planos. Se ha demostrado, asimismo, el papel relevante que juega el factor edad, pues los porcentajes más altos de empleo de la forma verbal que comentamos se dan en los informantes con menor edad, y bajan algo en los estudiantes con edades entre 18 y 21 años, disminución que se observa sobre todo en el registro escrito. Los informantes de estas últimas edades citadas se asimilan, sin embargo, a los más jóvenes en cuanto a que emplean también el vulgarismo cuando leen. Finalmente, los resultados anteriores han confir- mado que el nivel de estudios es una guía cierta para conocer la frecuencia de uso de las formas con -S en cada grupo que establezcamos; así, tanto en contextos de habla como de escritura, el uso vulgar es mayor cuanto menor es el nivel cultural de los informantes, a pesar de que estas diferencias son mucho menos acusadas si se trata de situaciones de lectura. /1992/CongresoInternacional_I.txt-Concluimos haciendo estas dos observaciones: la.El empleo del vulgarismo, aunque depende de factores sociales, está bastante generalizado en relación con cada una de las variables estudiadas, y el hecho de que en muchas ocasiones presente unos índices de frecuencia elevados en contextos de lectura o de escritura confirma su implantación. Se trata de una forma vulgar que en las hablas andaluzas desplaza frecuentemente a la exigida por la norma del español y que, previsiblemente, si no actúan como freno ciertos factores (el cultural parece el más importante), puede arrin- conar casi totalmente a esta última. 2".Debe tenerse en cuenta que las mujeres emplean el vulgarismo menos que los hombres, lo que coincide con una reciente afirmación de A. López García9 y es, a la vez, un índice del carácter conservador del grupo femenino, ya que las soluciones de los hombres las consideramos más discordantes y más alejadas del español estándar. Estos datos demuestran que las formas en -tes, calificadas de vulgares, tienen gran arraigo en el habla; y no sólo en el habla que caracteriza a una región o al nivel familiar o coloquial -siempre menos cuidado, más espontáneo y relajado-, sino también al nivel medio de dominio del idioma que debe corresponder a hablantes cultos o que, circunstancial o profesionalmente, desarrollan su alocución en contextos que exigen determinado nivel de cultura lingüística. En este sentido, E. Fontanillo y M" 1. Riesco documentan formas del vulgarismo pronunciadas en televisión no sólo por invitados a un programa, sino incluso por entrevistadores o por profe- sionales de este medio de comunicación de masaslO.

70 /1992/CongresoInternacional_I.txt-1 REAL ACADEMIA ESPANOLA (1931): Gramática de lo Lengua Espuñola, Madrid, Espasa Calpe, 9: 95. /1992/CongresoInternacional_I.txt-2 Los verbos acabados en -cur; -re< -c.ir y en gur, -ger. -gir no dejan de ser regulares porque algunas peryonas de los tres primeros muden la c en qu o en 7, y algunas de las últimas admiten u después de la g, o cambian ésta en j, pues esto consiste en que la c y la g tienen en las vocales a, o, u, distinto valor que con la e y la i. /1992/CongresoInternacional_I.txt:Tampoco son irregulares ciertos verbos acabados en -uer, cer, -oer. como raer, creer, roer, porque en las desinencias que tienen i (vocal) la muden en y (consonante) cuando hiere a la vocal subsiguiente para formar sílaba con ella; como creió. Raes es irregular en su forma raigo, que es preferible a la forma rayo. (Ibídem, 9: 102 a). /1992/CongresoInternacional_I.txt-3 TRAUR, P. E. (1928): The Spanish Verb, New York. /1992/CongresoInternacional_I.txt-4 REAL ACADEMIA ESPAÑOLA (1973): Esbozo de unu nuevu Grumática a'r lu íenpo Espuiwia,Madnd, Espasa Calpe, pp. 270-335.

71 /1993/congresoAESLA_XI.txt-Es una realidad, por tanto, el uso de una terminología bastante amplia, fruto o reflejo en la mayoría de los casos de la variedad de criterios definitorios empleados. /1993/congresoAESLA_XI.txt-Con respecto a su estructura interna pueden distinguirse varias posibilidades, que reflejarían cuestiones teóricas de fondo concernientes a la relevancia lingüística de los distintos segmentos que componen esta unidad o a su libre combinación entre sí. /1993/congresoAESLA_XI.txt:Por razones pedagógicas generalmente, la mayoría de los investigadores se centran en el análisis de grupos prosódicos simples, es decir, aquellos que contienen una única sílaba tónica o núcleo. /1993/congresoAESLA_XI.txt-Fundamentalmente las distintas visiones acerca de la estructura interna del grupo prosódico podrían resumirse en las tres siguientes: aquellos autores que presentan el esquema de ASHBY, como por ejemplo ROACH(1990), GIMSON(1989), FINCH y ORTIZ(1982), KATAMBA(1989), COUPER-KUHLEN(1986), y otros; aquéllos que en su exposición siguen a HALLIDAY, como TENCH(1981); y finalmente aquéllos que siguen a HALLIDAY pero con ciertas variaciones, como BRAZIL et alii(1980) y COULTHARD(1988). /1993/congresoAESLA_XI.txt-Según el esquema de ASHBY(1978:327) el grupo prosódico estaría compuesto por los siguientes elementos, todos ellos de mayor o menor relevancia lingüística y que podrían combinarse libremente: /1993/congresoAESLA_XI.txt-(Pre-head) (Head) Nucleus (Tail)' /1993/congresoAESLA_XI.txt-1he 'told 'Ma ry 1 /1993/congresoAESLA_XI.txt:La cabeza ("head") se extiende desde la primera sílaba acentuada hasta (pero sin incluir) la sílaba tónica o núcleo2, mientras que la pre-cabeza ("pre-head") se compone de todas las sílabas no acentuadasi que preceden a la primera sílaba acentuada. Y la cola ("tail") está formada por todas aquellas sílabas entre la sílaba tónica y el final del grupo prosódico4. /1993/congresoAESLA_XI.txt-Estas definiciones son compartidas por la mayoría de los autores que han adoptado esta postura, entre ellos LINDSTROM(1978), KATAMBA(1989), o COUPER- KUHLEN(1986) /1993/congresoAESLA_XI.txt-Por otra parte, según HALLIDAY(1981:5) la estructura de un grupo prosódico simple sería como sigue: /1993/congresoAESLA_XI.txt-(Pretonic segment) Tonic segment" /1993/congresoAESLA_XI.txt-/ he 'told 'Mary / /1993/congresoAESLA_XI.txt:El segmento pretónico ("pretonic segment") estaría formado por todas aquellas sílabas que preceden a la sílaba tónica; y el segmento tónico ("tonic segment") incluiría la sílaba tónica junto con todas aquellas sílabas comprendidas entre ésta y el final del grupo prosódico". /1993/congresoAESLA_XI.txt-De ésto se deduce que "pre-head" y "head" formarían un todo ("pretonic segment") desde un punto de vista funcional, de hecho es a menudo muy complicado definir una frontera entre ellas. /1993/congresoAESLA_XI.txt:Algo parecido ocurre con la sílaba tónica y "tail" (o "tonic segment"), dado que la segunda sería previsible a partir de la primera y carecería, por tanto, de un papel lingüístico independiente. Por ejemplo, HAWKINS (1984), quien comienza distinguiendo entre 'pre-nucleus', 'nucleus', y 'post-nucleus': /1993/congresoAESLA_XI.txt-Pre-nucleus Nucleus Post-nucleus /1993/congresoAESLA_XI.txt-1he 'told 'Ma rY

72 /1993/congresoAESLA_XI.txt-(Proclitic segment) Tonic segment (Enclitic segment)' /1993/congresoAESLA_XI.txt-/ he 'told 'Ma rY 1 /1993/congresoAESLA_XI.txt:En este caso el segmento tónico comprendería desde la primera sílaba acentuada hasta la sílaba tónica inclusive"', y los otros segmentos, proclítico y enclítico, carecerían de relevancia lingüística alguna, derivando en una devaluación del papel de la tonalidad como una de las tres variables sistémicas ('tonality', 'tonicity', 'tone') que definen y componen el análisis de la entonación. " /1993/congresoAESLA_XI.txt:Sin embargo, a pesar de esta diversidad teórica sobre la estructura interna del grupo prosódico existe un rasgo común a todos esos autores, y es que el pilar sobre el cual se erigen sus distintas percepciones de la estructura de esta unidad descriptiva de la entonación en inglés es el núcleo o sílaba tónica, de hecho el único elemento imprescindible para la constitución de tal unidad." /1993/congresoAESLA_XI.txt-El grupo prosódico ("tone unit") se concibe como una unidad discursiva de tipo funcional, una unidad de información1", cuya representación formal será de carácter relativo1! Esto queda bien plasmado en la definición que de éi proporciona HALLIDAY(1981:3): /1993/congresoAESLA_XI.txt-The tone group is one unit of information, one 'block' in the message that the speaker is communicating; and so it can be of any length. /1993/congresoAESLA_XI.txt-Por tanto, la forma del grupo prosódico quedaría subordinada a su función como marcador de la estructura informativa del discurso, junto a otros factores, como el estilo de conversación o la realización 1éxical5. /1993/congresoAESLA_XI.txt:Si el grupo prosódico es definido como una unidad de información, lógicamente el núcleo o sílaba tónica desarrollará el elemento clave cuyo correlato fonético principal será el "pitch movement". /1993/congresoAESLA_XI.txt:La definición formal y funcional de sílaba tónica hace uso de calificativos como "central"I", "e~encial"~~, /1993/congresoAESLA_XI.txt-"principal"lx, siendo el único elemento imprescindible para la formación de un grupo prosódico."' /1993/congresoAESLA_XI.txt-Este concepto se encuentra consistentemente relacionado con otros como "prominence" -"pitch movement" -"informativeness", todos ellos asociados a la estructuración de información o contenido en el mensaje oral. /1993/congresoAESLA_XI.txt-En cualquier acto comunicativo se establece una dicotomía previsiblelimprevisible, lo cual genera distintas categorías de unidades lingüísticas, unas serán imprevisibles y, por tanto, altamente informativas, y otras serán perfectamente previsibles a partir del contexto textual o situacional y, por tanto, bajas en información. Las primeras tienden a corresponderse con formas léxicas y sílabas acentuadas, y las segundas con formas gramaticales y sílabas no acentuadas. "Prominence", propiedad del dominio de sílabas acentuadas ("stressed syllables"), será explotada por el hablante con el fin de marcar "the New" en el discurso."' /1993/congresoAESLA_XI.txt:"Pitch prominence" generalmente se asocia con "pitch movement"", rasgo que define a la sílaba tónica del grupo prosódico y que recibe el nombre de "nuclear tone". La identificación de la sílaba tónica y "pitch movement" fundamentalmente ha llevado a ciertos autores a negar la existencia de "level tonics" en inglés, de los cuales un ejemplo sería HALLIDAY(1981). Sin embargo, COUPER-KUHLEN(1986:80) dice: /1993/congresoAESLA_XI.txt-On the view that level nuclei exist, pitch movement is obviously a suff'icient but not a necessary condition for nuclear status. /1993/congresoAESLA_XI.txt:Dependiendo de que el núcleo recaiga en una sílaba larga o breve, ese "nuclear pitch movement" se caracterizará en el primer caso por una menor rapidez y mayor amplitud en su movimiento, siendo, por tanto, más perceptible", y por todo lo contrario en el segundo, que consecuentemente resultará menos perceptible. /1993/congresoAESLA_XI.txt:Si el núcleo aparece seguido de una serie de sílabas no acentuadas, el "nuclear pitch movement" no llega a completarse en la sílaba tónica, sino a lo largo del resto del grupo prosódico'". Esto supone una especial dificultad para el reconocimiento de tonemas descendente-ascendente ("fall-rice") y ascendente-descendente ("rice-fall")'4. /1993/congresoAESLA_XI.txt-Este entramado de relaciones "prominence" -"pitch movement" -"tonic syllable" queda reflejado en la mayor parte de las definiciones de núcleo. /1993/congresoAESLA_XI.txt-Aunque otras muchas definiciones insisten en su carácter léxico y posición final en el discurso,'TENCH(1981:88) asegura: /1993/congresoAESLA_XI.txt-The tonic may either fa11 on a lexical item that is not final in the intonation unit, or it may fa11 on a grammatical item. /1993/congresoAESLA_XI.txt:Esto quiere decir que se estaría hablando de meras tendencias en cuanto a la realización y localización de la sílaba tónica. /1993/congresoAESLA_XI.txt-La forma estará siempre condicionada por la función, y al existir infinitos posibles mensajes, la forma debería estar provista de la flexibilidad necesaria para desarrollarlos; lo cual no excluye que algunas formas sean de un uso más frecuente que otras para ciertas funciones estableciéndose, por tanto, un sistema de formas "marcadas" y "no marcadas" respectivamente para cualquier función. Esto significa que no habría una forma exclusiva para cada función, y viceversa. Y es precisamente esa dicotomía de marcadolno marcado la que provee de significado y poder contrastivo a cada forma. /1993/congresoAESLA_XI.txt-Ya se ha dicho que todas aquellas sílabas no acentuadas que siguen al núcleo reciben el nombre de "tail". La presencia de este elemento es opcional y al estar constituído por sílabas no acentuadas su forma será previsible a partir del núcleo al que sigue completándolo, siendo considerada como la menos relevante de las diferentes partes que constituyen un grupo prosódico. /1993/congresoAESLA_XI.txt-Sin embargo, no debería olvidarse el papel de la cola ('tail') en la realización de los tonemas descendente-ascendente ('fall-rise') y ascendente-descendente Crise-fall')."' /1993/congresoAESLA_XI.txt:La sílaba tónica divide la estructura del grupo prosódico en los segmentos pre- tónico y post-tónico. En el primero de ellos podrían distinguirse las siguientes partes: 'head', a veces 'body2", y 'pre-head', constituyentes arbitrarios de esta unidad descriptiva. /1993/congresoAESLA_XI.txt:'Head' sería aquella parte del grupo prosódico que se extiende desde la primera sílaba acentuada hasta (pero sin incluir) la sílaba tónica. /1993/congresoAESLA_XI.txt:Esa primera sílaba acentuada, eje de cualquier definición de 'head' y clave de su función lingüística, establece el 'pitch level' o 'key' de referencia de cada grupo prosódico con respecto a otros que puedan acompañarle en el discurso y recibe el nombre de '~nset'.'~ /1993/congresoAESLA_XI.txt-Aunque la forma de la 'head' varía según las descripciones"', para la mayoría de los autores, ésta estaría siempre asociada a un tonema estático ('static tone', 'level')"", distinguiendo, como ROACH(1990:129, 130), dos tipos diferentes de 'head', a decir 'low head' y 'high head'. /1993/congresoAESLA_XI.txt-La "head" puede ir precedida de un número no muy elevado3' de sílabas no acentuadas que formarían la 'pre-head"". Con respecto a la forma, ésta carece de una variedad significativa, siendo por lo general 'low' y 'level'"".

73 /1993/congresoAESLA_XI.txt-Partimos en dicho trabajo de una sugestiva idea según la cual en el lenguaje infantil podrían operar diversos tipos de procesos, idea que proviene de la Fonología natural formulada por Stampe. Basándose en dicha teoría Ingram elaboró una Fonología clínica, es decir, una explicación de las alteraciones fonológicas infantiles en términos de procesos. Este autor concibe los procesos fonológicos como procesos de simplificación que afectan a clases enteras de sonidos. /1993/congresoAESLA_XI.txt-Teniendo en cuenta los procesos que había descrito Ingram para la lengua inglesa, hemos buscado sus posibles correlatos en la adquisición del español a partir de un amplio Corpus de habla espontánea de niños entre 2 y 4 años, con la particularidad de que, en nuestro caso, aplicamos esta teoría al estudio del desarrollo normal de la producción fonológica infantil. /1993/congresoAESLA_XI.txt:Los resultados indican que en la adquisición del español podrían operar los mismos tipos de procesos que Ingram describía para el inglés (relativos a la estructura de la sílaba, de asimilación y de sustitución). Nuestro estudio nos ha permitido añadir a la nómina de los descritos por Ingram incluso ejemplos de nuevos procesos no señalados hasta la fecha, inspirándonos para ello fundamentalmente en la Fonética histórica, cuyas relaciones con la evolución fonológica infantil son evidentes. Marcos Marín y Sánchez Lobato (1988), sitúan la aplicación de la Lingüística a las anomalías del lenguaje entre los nuevos caminos de la Lingüística aplicada bajo la denominación de Neurolingüística, rama que a su vez lo sería de la Psicolingüística. Esta adscripción resulta doblemente restrictiva: /1993/congresoAESLA_XI.txt-a) En primer lugar, sólo cabe presentarla como novedosa si nos referimos explícitamente al dominio español, ya que existe, y baste recordar a Roman Jakobson (1941), una larga tradición de Lingüística aplicada al campo de los trastornos del lenguaje, especialmente relevante en el ámbito anglosajón, donde destaca la obra de Crystal y donde se habla habitualmente de Lingüística clínica, publicándose desde hace unos años incluso una revista con tal nombre (Clinical Linguistics and Phonetics). /1993/congresoAESLA_XI.txt-b) En segundo lugar, la Neurolingüística es una ciencia limitada al estudio de determinados trastornos lingüísticos ocasionados por lesiones cerebrales, especialmente los trastornos afásicos, y recubre sólo una pequeña parte de los problemas que interesan a la Lingüística clínica. De hecho, los contornos de la propia Neurolingüística se confunden con los de la Neuropsicología como se pone de manifiesto en la obra de uno de los autores más importantes en este terreno como es Luria (1975).

74 /1993/congresoAESLA_XI.txt-Ingram cita respectivamente como representantes de estas teorías en el ámbito de la adquisición a Jakobson (1941) y a Stampe (1969), y dice basarse en ambos aunque su orientación nos parece más marcadamente generativa, sobre todo en lo que respecta a la consideración de procesos innatos de simplificación. /1993/congresoAESLA_XI.txt-El desarrollo fonológico infantil se produciría a tres niveles: percepción, organización y producción, dando lugar a tres repertorios respectivamente: fonológico, fonemático y fonético. Los procesos que median entre percepción y organización son los que llama procesos contrastivos, y los que median entre organización y producción, procesos no contrastivos. La descripción de los distintos repertorios se reduce entonces a la de los procesos fonológicos, que caracteriza como ((procesos muy generales de simplificación que afectan a clases enteras de sonidos)) (Ingram, 1976, p. 36) y que operan como mecanismos innatos que el niño aplica sistemáticamente. Ingram describe cuatro tipos de procesos: /1993/congresoAESLA_XI.txt:a) Relativos a la estructura de la sílaba /1993/congresoAESLA_XI.txt-b) De asimilación /1993/congresoAESLA_XI.txt-c) De sustitución

75 /1993/congresoAESLA_XI.txt-Teniendo en cuenta los procesos que había descrito Ingram para la lengua inglesa, hemos buscado sus posibles correlatos en la adquisición del español a partir de un amplio Corpus de habla espontánea de niños entre 2 y 4 años, con la particularidad de que, en nuestro caso, aplicamos esta teoría al estudio del desarrollo normal de la producción fonológica infantiLx /1993/congresoAESLA_XI.txt-Procesos relativos a la estructura de la síiaba /1993/congresoAESLA_XI.txt:Constituyen el conjunto de procesos más elementales donde la simplificación tiende a reducir la estructura de la sílaba a la de la sílaba canónica (V o CV): /1993/congresoAESLA_XI.txt:a) Reduplicación: el niño repite una sílaba de la palabra, generalmente la más prominente o la más sencilla desde el punto de vista articulatorio, con lo que simplifica la producción de una segunda sílaba, que no suele acomodarse a la estructura canónica: ltátal (Marta), ltétel (chupete), lmimil (dormir), llólol (abuelo), labibirl (escribir). Puede ser total, es decir, se repite la sílaba íntegra, como en los ejemplos citados, o parcial, sólo se repite la consonante: ltatil (Beatriz), Ilélal (abuela),lmumil (dormir), ltitol (osito), lbébol (huevo), ltátol (zapato). Los procesos de reduplicación son muy tempranos y propios del léxico inicial (50 primeras palabras), parecen dar continuidad a la tendencia reduplicativa del balbuceo y su uso varía mucho de unos niños a otros. Son los procesos que están en el origen de palabras familiares como lpapál y lmamál. La reduplicación tiene un componente de asimilación, el criterio diferenciador para la interpretación en caso de duda será el nivel de desarrollo fonológico del niño, ya que la asimilación es más tardía, y los procesos que predominan en el habla de ese niño. /1993/congresoAESLA_XI.txt-b) Supresión de consonantes finales: lkomél (comer), lmál (más), lábol (árbol), lkámel (Carmen),lbeatíl (Beatriz)". Este es otro de los procesos más primitivos, que va reduciéndose desde los 18 meses a los tres años. No está claro el orden de adquisición, pero mientras que en inglés las primeras en aparecer en posición final absoluta parecen ser las velares, en español sería la nasal /n/. La aparición podría ir precedida de un período de alargamiento de las vocal final. /1993/congresoAESLA_XI.txt-C) Supresión de sílabas átonas: ltónl (botón),lmérl (comer), lmirl (dormir),lká kil (está aquí), lmélol,lkamélol (caramelo), lfónbral (alfombra), lfántal (bufanda), /téte/ (chupete). Ingram explica este proceso por la tendencia monosilábica que hay al inicio del desarrollo del lenguaje, pero esto no parece ser así en español, donde se da una gran tendencia bisilábica y más bien se explica por factores perceptivos. Parece ser que este proceso es más persistente que el anterior, pudiendo mantenerse hasta los cuatro años, sobre todo en el caso de las sílabas iniciales, que aparecen antes en las bisílabas que en las trisílabas."'

76 /1993/congresoAESLA_XI.txt-g) Procesos que afectan a las semivocales: también es frecuente su consonantización, generalmente sustituyéndose por una líquida: lartobúsl (autobús), lpélnel (peine), lkángol (caigo). /1993/congresoAESLA_XI.txt-h) Procesos que afectan a las vocales: consonantización o semiconsonantización en el caso de los hiatos, por la tendencia a deshacerlos: ltiátrol (teatro). A veces se da una neutralización por la tendencia a la abertura: ldál (dos). /1993/congresoAESLA_XI.txt:f) Procesos de omisión: una forma particular de sustitución se da en el caso de que el niño omita el fonema y no sea posible explicarlo por alguno de los procesos relativos a la estructura de la sílaba. Los tratamos aparte porque pueden afectar a fonemas de cualquiera de las series, generalmente a los más tardíos y difíciles y preferentemente en posición inicial: /alón/ (balón), lábel (llave), loílal (rodilla) lmíal (mira). /1993/congresoAESLA_XI.txt-Procesos múltiples /1993/congresoAESLA_XI.txt:Aunque Ingram los trata como una categoría en sí, con ella hace referencia a la posibilidad de que varios procesos operen en la simplificación de una palabra: lpíNsite/ (príncipe) (reducción del grupo consonántico, seseo y posteriorización), ltétel (chupete) (supresión de sílaba átona y asimilación), ldódol (gorro) (oclusivización y frontalización), lpitámol (pintamos) (reducción de grupo consonántico y supresión de consonante final), lbitasól (habitación) (supresión de sílaba átona, reducción de grupo vocálico y supresión de consonante final), lódel (donde) (omisión y reducción de grupo consonántico) /1993/congresoAESLA_XI.txt-Conclusiones /1993/congresoAESLA_XI.txt:De este estudio preliminar se desprende que en la adquisición del español podrían operar los mismos tipos de procesos que Ingram describía para el inglés (relativos a la estructura de la sílaba, de asimilación, de sustitución y múltiples). Asimismo, e inspirándonos para ello fundamentalmente en la Fonética histórica, cuyas relaciones con la evolución fonológica infantil son evidentes, hemos añadido a la nómina de los descritos por Ingram nuevos procesos no señalados hasta la fecha, como los de metátesis, epéntesis, coalescencia, disimilación y analogía, entre otros. El interés de los resultados que hemos obtenido se deriva por un lado de su contribución al conocimiento del desarrollo fonológico infantil en español, escasamente estudiado hasta la fecha, y por otro de su posible aplicación al diagnóstico y rehabilitación de las alteraciones fonológicas en los niños. /1993/congresoAESLA_XI.txt-NOTAS /1993/congresoAESLA_XI.txt-1 Bruner (1093) al referirse a los estudios del lenguaje infantil de los años sesenta señala que estaban presididos por una "Lingüistica experimental del desarrollo" de espíritu ampliamente formalista centrada en el estudio de la sintaxis y su adquisición: "el foco de la estructura gramatica que se encontraba en este estilo de Lingüistica evolutiva parecía impedirle explorar las funciones que el lenguaje cubría en diferentes contextos y la forma en que esas funciones se desarrollaban" (p. 11). Esta denominación que Bruner (1983) emplea aquí nos sirve para establecer una importante división en el estudio del lenguaje infantil (Diez-Itza, 1992).

77 /1993/congresoAESLA_XI.txt-7 Cfr. Schane (1973) para un tratamiento sencillo y general de la Fonología generativa. /1993/congresoAESLA_XI.txt-8 La teoría de Ingram había sido ya traducida y aplicada al estudio del desarrollo fonológico en español por L. Bosch (1984). /1993/congresoAESLA_XI.txt:9 Ingram considera dentro de esta categoría no sólo la supresión en posición final absoluta, sin también en posición final de sílaba como la Ir1 en labol y Ikamel. Nosotros consideramos ese caso como una reducción de grupo consonántico, ya que la consonantes finales de sílaba forman parte de grupos heterosilábicos. /1993/congresoAESLA_XI.txt-10 Ingram describe cuatro etapas en este proceso, la última de las cuales consiste en un intento de pronunciar todas las sílabas átonas iniciales mediante una única forma fonética: Iristabl (disturb), Iritakl (attack), pero no se ha descrito hasta la fecha este fenómeno en español. /1993/congresoAESLA_XI.txt-11 Se trata de una epéntesis en ambos ejemplos.

78 /1993/congresoAESLA_XI.txt-Al terminar la clase será muy provechoso escuchar las palabras de la lección a modo de rápido repaso auditivo. Conviene que los estudiantes repitan oral o mentalmente cada palabra según las van oyendo, puesto que esto facilita la retención de la imagen auditiva de las mismas. Otra estrategia que implica repetición, a la vez que supone una práctica paralela de los aspectos gráfico y auditivo de vocablos léxicos en contexto, es leer en voz alta un pasaje, al tiempo que se escucha. /1993/congresoAESLA_XI.txt-e) Memorización y repaso. /1993/congresoAESLA_XI.txt:Tanto el repaso como la memorización de vocablos léxicos son complementos necesarios al aprendizaje de vocabulario en contexto, a pesar de que hoy en día el empleo de técnicas memorísticas en la enseñanza se considere desfasado. A fin de facilitar la retención, tanto gráfica como auditiva, de los vocablos que se estudian, será de gran utilidad el llevar un registro de las palabras, mediante tarjetas, un cuaderno de vocabulario, etc., incluyendo información fonética. Para evitar la monotonía que pudiera conllevar la memorización de vocabulario, puede emplearse alguno de los recursos mnemotécnicos de aprendizaje de palabras. Conviene que la asociación fonética entre la palabra de la SL que desea recordarse y su correspondiente en la lengua nativa, sea un elemento básico en la memorización para así fomentar un desarrollo simultáneo del VRG y del VRA. Entre los mejores recursos mnemotécnicos, además de ser el más conocido, hay que señalar la "keyword technique", (Atkinson, 1975; Pressley, Levin y Delaney, 1982) que combina el aspecto sonoro y la imagen. (Como ejemplo, considérese la palabra inglesa "broom". Esta palabra puede asociarse a la palabra española "bruja" mediante dos tipos de nexos. En primer lugar se establecerá una asociación fónica entre el vocablo "broom" y la primera sílaba del vocablo "bruja". Seguidamente, se creará en la mente del aprendiz la imagen de una bruja volando en su "broom", lo cual facilitará enormemente la retención de la palabra en cuestión.) /1993/congresoAESLA_XI.txt-B/ Práctica auditiua extensiva. /1993/congresoAESLA_XI.txt-Se usarán las siglas ELR ("Extensive Listening-while-Reading") para aludir a este tipo de práctica (De Miguel Ruiz, 1992). ELR toma como puntos de partida varios hechos: en primer lugar, se ha comprobado repetidamente que la lectura extensiva es altamente eficaz para el aprendizaje inductivo de vocabulario; muchos la han calificado como el medio más productivo para la adquisición de léxico (Nagy, 1988; Irvin, 1990). Por otra parte, en algunos estudios recientes (Markham, 1989; McMahon, 1983; Neuman and Koskinen, 1991) se ha llegado a la conclusión de que la recepción de información lingüística a través de diferentes modalidades sensoriales simultáneamente es beneficiosa para el aprendizaje de una lengua.

79 /1993/congresoAESLA_XI.txt-Teniendo en cuenta el mecanismo anteriormente expuesto, una mezcla sería el resultado de una activación simultánea. Cuando el nodo de secuencia multiplica la potenciación de los nodos de un mismo dominio cabe la posibilidad de que dos nodos tengan exactamente el mismo nivel de estado preparatorio o potenciación. Los dos nodos llegarían a activarse simultáneamente. La potenciación equivalente les vendría descendentemente de los nodos de nivel superior del sistema oracional y de otros sistemas o módulos cognitivos que en ese momento contribuyen con su potenciación. Como el mecanismo desencadenante de la activación se aplica a dominios, las mezclas resultantes por este mecanismo deben de conservar la característica de pertenencia a la misma clase secuencial. Este mecanismo, por otra parte, actuará con independencia de las fuentes que contribuyen a la potenciación de los nodos del dominio sobre los que ejerce su función, ya sean estas fuentes discursivas, procedentes de la percepción externa o de la situación cognitiva del hablante. Esto se traduce en que la mezcla resultante debería de serlo de palabras que perteneciesen a la misma categoría con independencia de la procedencia de la potenciación. Así por ejemplo, NICHACHA como resultado de "niña" y "muchacha", pero también "PIDRO" como resultado de "padre" y "libro" cuando el hablante expresa "Mi PIDRO me ha dicho ..." al tiempo que está leyendo un libro. /1993/congresoAESLA_XI.txt-La activación simultánea de dos elementos léxicos debe de reflejar, con independencia de las fuentes de potenciación, la estructura jerárquica de la representación fonológica de las dos unidades que forman la mezcla y el proceso de activación hacia adelante y descendente en la producción lingüística. En concreto, /1993/congresoAESLA_XI.txt:(1)¿Se realiza la juntura entre dos palabras con mayor frecuencia entre las sílabas cuando la palabra inicial y final tienen más de una sílaba? Una respuesta afirmativa a esa cuestión indicaría dos cosas: (a) que las sílabas representan unidades cohesionadas de producción del habla y (b) que al ser estas unidades las más superiores de la jerarquía representacional del sistema fonológico, estaría reflejando aspectos del procesamiento descendente y hacia adelante. /1993/congresoAESLA_XI.txt- (2) ¿Son las sílabas unidades indiferenciadas o contienen, a su vez, una estructura interna? Concretamente, ¿pueden las cabezas y codas silábicas compuestas, como grupos consonánticos, ser considerados como unidades cohesionadas en algún nivel de la estructura silábica? Se probará esta cuestión determinando si las junturas entre las dos palabras de una mezcla se realizan por debajo de lo que cabría esperarse por azar en el conjunto de todas las posiciones estructura'lhs teóricamente determinadas. De ser esto así se indicaría (a) que las cabezas y codas compuestas representan unidades cohesionadas de producción del habla y (b) que al estar estas unidades representadas en un nivel inferior de la jerarquía del sistema fonológico, estarían reflejando aspectos del procesamiento descendente y hacia adelante. Aquí deberíamos diferenciar entre cabezas y codas compuestas porque, aunque en ambos casos presentan semejanzas idénticas de complejidad estructural, difieren en cuanto al momento intrasilábico de su producción. Las cabezas deben de ser producidas antes que las codas. Esta comparación entre cabezas y codas compuestas sería relevante para establecer diferencias en cuanto al orden de activación en la producción. /1993/congresoAESLA_XI.txt- (3) ¿Se realizan las junturas intrasilábicas que preceden a las cimas vocálicas con mayor frecuencia que las que le siguen? O lo que es lo mismo, ¿Se realizan las junturas entre cabezas y cimas con mayor frecuencia que las junturas entre cimas y codas? En caso afirmativo, estaríamos dando respuesta de nuevo a dos tipos de cuestiones: (a) la existencia de la rima como unidad subsilábica puesto que formaría un grupo más natural con la coda que con la cabeza silábica y, al mismo tiempo, (b) el reflejo de un procesamiento descendente y hacia adelante puesto que la transición entre cabeza y cima precede en la secuencia a la transición entre cima y coda.

80 /1993/congresoAESLA_XI.txt-Nuestra variable independiente queda constituida por las unidades internas de las palabras correspondientes a la representación fonológica de las mismas: sílabas, cabezas, cimas y codas donde se realiza la juntura. La separación de las palabras en esas unidades se ha realizado teniendo en cuenta los criterios expuestos según la Real Academia Española (1991). Junto a estas unidades, pero no en el análisis de datos, consideraremos cuando la discusión lo requiera, la unidad denominada rima, para referirnos al conjunto de cima y coda (Mackay, 1979). /1993/congresoAESLA_XI.txt-Determinación del lugar de la juntura. /1993/congresoAESLA_XI.txt:Por juntura entendemos el lugar en el que las dos palabras de la mezcla se encuentran. Por ejemplo, en la mezcla NICHACHA, se observa la juntura después de la "1" para la palabra "niña" y antes de "CH" para la palabra "muchacha". Para la primera palabra se trata de una juntura entre sílabas "ni/ñan, igual que para la segunda "mu/chacha". Hay casos en los que la juntura no se puede establecer de una forma tan clara. Eso sucede cuando hay unidades que se solapan pertenecientes a las dos palabras que conforman la mezcla. Por ejemplo, "TRASTILLO", mezcla resultante de "trastero" y "altillo". En este caso, la juntura podía establecerse en dos sitios diferentes respecto a ambas palabras, según se considere que la cabeza "t" de la 2" sílaba de la mezcla pertenezca a la primera o a la segunda de las palabras. En estos casos se ha adoptado el criterio de situar la juntura en el punto más alejado de la primera palabra de la mezcla, criterio adoptado en estudios anteriores (Mackay, 1972), lo que supone que las unidades solapadas se atribuyen a la primera de las dos palabras constitutivas de la mezcla. En el ejemplo propuesto, la juntura en ambos casos quedaría de la siguiente forma, "trastlero" y "alt/illo", resultando una juntura entre las cabezas y las cimas de las dos palabras. De las 85 mezclas analizadas, 35 de ellas (el 41,18%) 10 son con solapamiento. /1993/congresoAESLA_XI.txt-Procedimiento. /1993/congresoAESLA_XI.txt-El procedimiento seguido, en líneas generales, es el de construir una hipótesis nula, basada en la frecuencia de aparición teórica o esperable de los diferentes factores a analizar del corpus, esto es, de las diferentes posiciones en las que las junturas pudieran establecerse. Seguidamente hemos empleado los correspondientes procedimientos estadísticos para determinar si las diferentes posiciones realmente observadas en nuestro corpus difieren de las que cabría esperar por el azar. Además, hemos empleado una prueba de comparación entre dos caracteres cualitativos al realizar un estudio contrastivo de las posibles semejanzas versus diferencias de las dos palabras que constituyen la mezcla. En todos los casos se ha utilizado la prueba estadística del X2, sobre los datos realmente observados, transformándose a su vez los valores teóricos a la escala de los anteriores. Para una mayor claridad informativa hemos preferido, no obstante, presentar dichos datos en tantos por ciento.

81 /1993/congresoAESLA_XI.txt-Las diferencias estadísticamente significativas encontradas al analizar por separado las palabras iniciales y las finales de la mezcla, nos ha llevado a un análisis comparativo entre ambas palabras. Este análisis difiere de los anteriores en tanto que se comparan las proporciones observadas en ambos tipos de palabras y no éstas con las esperables. Estas comparaciones indican que en ningún caso hay diferencias significativas (X2(4;0.05) = 0.36 < 9.487 y X2(1;0.05) = 2.31 < 3.84) entre los porcentajes observados entre las dos palabras de las mezclas. Esto afianza la tendencia expresada en los análisis anteriormente realizados por separado entre ambos tipos de palabras. /1993/congresoAESLA_XI.txt-Efectos intrasilábicos. /1993/congresoAESLA_XI.txt:¿Se presentan las junturas dentro de la sílaba con menor frecuencia de lo que cabría esperar por azar? En este caso sólo hemos considerado el conjunto de las junturas ocurridas en las posiciones pertinentes (Intracabeza, entre cabeza y cima, intracima, entre cima y coda e intracoda). En nuestro caso, son 94 las palabras iniciales y finales que se atienen a esta condición. No se contempla la posición intra coda por no haberse dado ningún caso esperable y, en consecuencia, ninguna probabilidad de que en la realidad se hubiese presentado juntura en este nivel. Esto nos impide comparar y concluir acerca de la realización de junturas dentro de grupos consonánticos (cabezas compuestas frente a codas compuestas), cuestión que hubiera sido de enorme interés. No obstante hemos realizado otros tipos de análisis relevantes sobre las cuestiones planteadas. /1993/congresoAESLA_XI.txt-En primer lugar, hemos analizado los datos para ver la probabilidad teórica y real de existencia de junturas cuando se presentan dos elementos consonánticos seguidos. El correspondiente análisis estadístico indica que no se puede rechazar, en este caso, la hipótesis nula (X2 (1;0.05)= 2.31 < 3.84). /1993/congresoAESLA_XI.txt-Se han realizado diferentes análisis con los datos correspondientes a las posiciones intrasilábicas. Un análisis global indica que no puede rechazarse la hipótesis nula (X2(3;0.05) = 4.66 < 7.81). No obstante, consideramos de la mayor importancia el que la tendencia que se observa apunta a que en las posiciones entre unidades (entre cabeza-cima y entre cima-coda) las proporciones son, en el primero de los casos, superiores a lo que sería atribuible al azar (81.91 % frente a 71.71 %), e inferiores en el segundo caso (12.76 % frente a 21.40 %). Esto nos ha llevado a realizar comparaciones individuales sólo de dichas proporciones (N = 89). Se comprueba que existen diferencias significativas (X2 (1; 0.05) = 4.64) que estaban siendo enmascaradas en el análisis global.

82 /1993/congresoAESLA_XI.txt-Con los datos que acabamos de analizar podemos responder a la tercera de las cuestiones inicialmente planteadas: ¿,Se realizan las junturas intrasilábicas que preceden a las cimas vocálicas con mayor frecuencia que las que le siguen? O de otro modo, ¿se realizan las junturas entre cabezas y cimas con mayor frecuencia que las junturas entre cimas y codas? Nuestros resultados indican que las junturas que preceden a las cimas se dan en mayor proporción de lo que cabría esperar por azar (recuérdese: 81.91 % frente a 71.71), siendo lo contrario correcto para el caso de las junturas en posición precoda (recuérdese también: 12.76 % frente a 21.40 %). /1993/congresoAESLA_XI.txt-Discusión /1993/congresoAESLA_XI.txt:El objetivo esencial de la presente investigación fue el de analizar la estructura interna de las palabras en cuanto a sus unidades fonológicas constituyentes. En consecuencia, esta investigación se suma a la ya dilatada tradición en psicolingüística que trata de dar evidencia empírica a dichas unidades ( Clark y Clark, 1977; Dell, 1986, 1988; Fodor, Bever y Garrett, 1974; Mackay 1972, 1979, 1987; Viso, 1990). ¿Qué aportan nuestros resultados al tema representacional del conocimiento fonológico empleado en la producción del lenguaje? En síntesis hemos encontrado lo siguiente: (1)Las junturas en límites silábicos se producen con mayor frecuencia de lo que cabría esperar. Este aspecto apoya a la sílaba como unidad estructural. (2) No podemos concluir nada respecto a las unidades de cabezas y codas compuestas. La escasez de datos respecto a las primeras y su ausencia respecto a las segundas nos impide avanzar alguna conclusión sobre los aspectos representacionales de las mismas. (3) Las junturas en posiciones anteriores a las cimas vocálicas aparecen en mayor proporción frente a lo que teóricamente se espera. Lo opuesto sucede con las junturas posteriores a las cimas porque se dan en una proporción inferior a lo que se puede prever. Estos resultados indican, estructuralmente, que la cima forma una unidad más cohesionada con la coda que con la cabeza silábica. /1993/congresoAESLA_XI.txt-¿Coinciden nuestros datos con los analizados previamente en otras investigaciones? Nuestra investigación se suma a una tradición semejante de estudios previos. Así, por ejemplo, los realizados por Mackay (1972) sobre un Corpus de mezclas del alemán y del inglés que apuntan fundamentalmente en la misma dirección, aunque el cálculo de las probabilidades teóricas es un poco diferente al propuesto por nosotros. Por otra parte, la representación de las unidades del sistema fonológico que se han debatido en el presente artículo están incorporadas ampliamente en los modelos psicolingüísticos de la producción del lenguaje (Dell, 1986, Dell y Reich, 1981; Levelt, 1989; Mackay, 1987). /1993/congresoAESLA_XI.txt:El aspecto anterior, pese a su interés, no es, a nuestro parecer, el más relevante. Creemos que nuestros datos reflejan un aspecto interesante del procesamiento fonológico en la producción tal como especificamos en la introducción. En el modelo propuesto, el nodo que representa la unidad sílaba debe de ser activado antes que los nodos con los que conecta en la jerarquía de producción (el conjunto de unidades subsilábicas). Lo mismo puede decirse del nodo denominado rima, que debe de ser activado antes que los nodos con los que conecta descendentemente (cima y coda). Sucede, de igual forma, con los nodos que representan cabezas, cimas y codas compuestas, los cuales deberán necesariamente ser activados antes que sus nodos de nivel inferior (los nodos que representan fonemas individuales sean de naturaleza consonántica o vocálica). Este factor refleja el orden de activación descendente. /1993/congresoAESLA_XI.txt-Junto a éste, ha de considerarse el factor hacia adelante. Los nodos que representan cabezas deben de ser activados antes que los que representan rimas, al igual que los nodos que representan cimas lo deben de hacer antes que los que representan codas. Este patrón secuencia1 de activación es una posible solución representacional de las reglas fonológicas que se ponen de manifiesto al estudiar desde fuera la regularidad del comportamiento lingüístico. La regularidad del comportamiento fonológico que observamos en un hablante sería la manifestación del funcionamiento de un sistema que operara mediante la activación así ordenada de esa red jerárquicamente compleja que representa el conocimiento fonológico (Dell, 1986;Mackay, 1987). /1993/congresoAESLA_XI.txt-La presente investigación se ha centrado en el análisis de los diferentes niveles en los que se establece la unión o juntura de las dos palabras que conforman la mezcla. Si se asume la activación simultánea de dos nodos léxicos (del mismo dominio) como el factor responsable de dicho fenómeno, se está indicando con ello que la fuente de potenciación en competencia entre las dos palabras es suprafonológica y la dirección funcionalmente activa en la producción es descendente (Mackay, 1987). Esto implica que la probabilidad de interferencia de una palabra respecto a la otra en una mezcla es tanto mayor cuanto más superior esté su representación en la jerarquía y cuanto antes deba ser su aparición en la secuencia. Esto implica, primero, que los nodos más superiores y de más pronta activación son los que representan sílabas; segundo, que la siguiente categoría de nodos más superiormente ubicada es la de rima; tercero, las categorías de nodos que representan fonemas individuales son los que están más inferiormente situados en la jerarquía, pero con distinto orden de activación (nodos de cabezas, cimas y codas respectivamente). En el modelo propuesto, se esperaría que las mezclas reflejaran una mayor probabilidad de juntura, primero entre sílabas, segundo entre cabezas y cimas. Las junturas en el interior de cabezas, cimas y codas compuestas, tendrían, en cuanto a su nivel de representación, la misma probabilidad, pero en cuanto al orden de activación, una probabilidad decreciente tal como han sido mencionadas las unidades anteriores. En su conjunto, los resultados obtenidos apoyan dicha explicación, aunque con las limitaciones anteriormente expuestas (ausencia de posibilidad de junturas intracoda, por ejemplo).

83 /1993/congresoAESLA_XI.txt-Los procesos fonológicos de simplificación del habla /1993/congresoAESLA_XI.txt-El trabajo más importante es el realizado por Ingram (1976), que utiliza el término procesos fonológicos (Stampe, 1969) parit explicar la adquisición desde un año y medio hasta los cuatro años. Ingram tiene en cuenta la variabilidad de la producción individual y se centra en estrategias individuales para el aprendizaje. /1993/congresoAESLA_XI.txt:La idea más importante, también recogida por Hernández Pina, es que el niño no aprende los sonidos uno tras otro, sino dentro de una estructura mayor (sílaba o palabra). De ahí que clasifique los procesos de simplificación del habla en: /1993/congresoAESLA_XI.txt:1) Procesos que afectan a la sílaba.- /1993/congresoAESLA_XI.txt-De forma general el niño tiende a reducir todas las palabras al esquema básico CV /1993/congresoAESLA_XI.txt-o VCV. Eso significa la supresión de las consonantes finales, la reducción de los grupos consonánticos y la omisión de sílabas átonas. 7-Según Ingram la supresión de las consonantes finales desaparecerá a los tres años. Sin embargo la omisión de las sílabas átonas puede persistir hasta los cuatro años.

84 /1993/congresoAESLA_XI.txt-A veces se producen amalgamas fonéticas debidas a la secuenciación de las /1993/congresoAESLA_XI.txt-palabras dentro de la frase. Se me escapa [mestápal Se me constipó [se meestotipól Mañana a bañar [añana a mannal ¡Mira qué morros de yogurt! [mira ke módos de yogúrt /1993/congresoAESLA_XI.txt:En líneas generales no aparece nunca la r en inicio de palabra aunque, episódicamentc, sí la oímos en posición intcrvocálica. 10-Los principales cambios a los cuatro años se reflejan en la realización de Ir1 como Ir/ y continúan las dificultades en la realización de grupos consonánticos, de la /S/ en posición final de sílaba o palabra [dosír] o [éztel aunque las finales S, n y r sí aparecen en casi todos los casos. Iday niños que no diferencian bien s/z/, pero que lo logran a los cinco años. /1993/congresoAESLA_XI.txt-En conclusión, los trabajos experimentales realizados en el ámbito del español confirman que las diferencias individuales en el desarrollo fonológico son importantes aunque hay cierta similitud en los perfiles para cada edad. Como las investigaciones han sido realizadas en áreas bilingües( Cataluña o Galicia), o con influencia dialectal como Málaga o Sevilla pensamos -como hipótesis de trabajo- que el dominio del sistema fonológico se produce hacia los cinco años, para una gran mayoría de niños españoles monolingües. Siempre 'con diferencias individuales relevantes que debe intentar neutralizar la escuela infantil. /1993/congresoAESLA_XI.txt-Estrategias del aprendizaje

85 /1993/congresoAESLA_XI.txt-8.1-Contorno en las enunciativas /1993/congresoAESLA_XI.txt-Con respecto a la cuantía de las cadencias vemos que andan en torno a 2 semitonos llegando en aseveraciones más categóricas a mayores índices ( 4 semitonos ).Otra vez más creemos que los valores de Navarro se explican más bien en el habla del teatro donde tienen lugar con más frecuencia cadencias importantes ( en torno a 8 semitonos ). /1993/congresoAESLA_XI.txt:Si el grupo fónico comienza con sílaba tónica, el grupo carecerá de inflexión inicial. /1993/congresoAESLA_XI.txt-8.2- Contorno en 1s preguntas /1993/congresoAESLA_XI.txt-8.2.1 -Preguntas absolutas (interrogatiuas si/no)

86 /1993/congresoAESLA_XI.txt-Las entradas del diccionario tienen pues el siguiente aspecto: /1993/congresoAESLA_XI.txt-El campo ENTRADA recoge la forma escrita de cada raíz léxica. El campo FONETICA, sus transcripciones, pudiendo haber más de una entrada con distintas pronunciaciones. En el campo CATEGORIA codificamos en un carácter las diversas categorías gramaticales que puede desempeñar una forma dada (j = adjetivo; S = sustantivo; n = sustantivo t adjetivo; etc.). Por último, el campo FRECUENCIA "empaqueta" en dos bytes el índice de frecuencia léxica asignado a la entrada correspondiente. /1993/congresoAESLA_XI.txt:Dado que los gestores convencionales de bases de datos relacionales operan por lo general con campos de longitud fija, y que el sistema debe funcionar en máquinas sin disco duro, con una unidad de diskette de 720 Kb., la longitud de los campos correspondientes a la entrada y la transcripción fonética pronto se convirtió en un serio problema. Para resolverlo desarrollamos un algoritmo de compresión, basado en una estadística de los patrones de sílaba efectuada sobre las propias entradas del diccionario. De esta forma pudimos reducir la longitud de las entradas más largas (16 caracteres en el caso de "responsibilities" la mayor de las palabras aparecidas entre las 10.000 más frecuentes) a un máximo de 9 caracteres. Ello hace que los campos ENTRADA y FONETICA aparezcan codificados en el formato actual del diccionario, y no legibles como en los ejemplos mostrados. Estos dos campos se encuentran a su vez indexados, para facilitar la localización de entradas y de formas transcritas. Esta característica hace posible las consultas en los dos sentidos de forma instantánea. /1993/congresoAESLA_XI.txt-El diccionario de verbos irregulares consiste en una lista de todas las formas correspondientes a un verbo dado junto a sus respectivas transcripciones. Por ejemplo: /1993/congresoAESLA_XI.txt-Otro tanto puede decirse del diccionario de sustantivos irregulares, en el que se recogen todos aquellos que presentan formas fuertes para el plural, junto a una marca que permite distinguir los que presentan también la forma regular.

87 /1993/congresoAESLA_XI.txt-En su afán simplificador y pedagógico, Rousseau aprovecha las coincidencias que a pesar de todo existen entre el francés y el español: /1993/congresoAESLA_XI.txt-"Empezarkmos explicando la fuerza, que se debe dar a cada letra, sea consonante sea vocal, la diferencia que ay entre los caracteres Franceses y españoles; assi tengase por regla cierta, que no haviendo alguna excepcion expresada, se debe dar a ambos caracteres la misma fuerza [...In"', /1993/congresoAESLA_XI.txt:atendiendo así únicamente a aquellas letras cuya pronunciación difiera en una y otra lengua. Así, por ejemplo, al tratar de la pronunciación de B, insiste en su realización exclusivamente oclusiva en francés, con independencia del contexto en el cual se encuentre: "Siempre se pronuncia fuerte, y nunca se puede equivocar con la v consonante." Rousseau se muestra particularmente perspicaz a la hora de identificar problemas de corrección fonética propios de los hispanohablantes y que a otros tratadistas pueden pasar desapercibidios. Es el caso de la plena realización de la consonante implosiva en posición final de palabra, consecuencia de la acentuación tónica en la última sílaba: /1993/congresoAESLA_XI.txt-"Final de los adjectivos, se insiste con alguna fuerza en la consonante penultima, para que se conozca que se suprime la e, v.g. grande, pr0nuncia.r &, insistiendo en la d.12" /1993/congresoAESLA_XI.txt-Rousseau no se extiende en descripciones articulatorias: éstas son más propias de manuales que, al estilo de los de Galmace o de Chantreau, se destinan, como ya he dicho, al autoaprendizaje. Al concebir Rousseau sus Rudimentos como un complemento a su enseñanza en la academia, no necesita suplir esa enseñanza directa por otros medios. Tan sólo en una ocasión hay indicaciones de tipo articulatorio. Se trata de la pronunciación de la letra U:

88 /2001/congresoAESLA_XIX.htm-3.3. La recogida de datos /2001/congresoAESLA_XIX.htm- /2001/congresoAESLA_XIX.htm:La variable investigada posee una naturaleza muy simple: si una sílaba /2001/congresoAESLA_XIX.htm-se encuentra acentuada o no. Y la observación de los comportamientos /2001/congresoAESLA_XIX.htm-trata de si los sujetos son capaces de percibir dónde aparecen las

89 /2001/congresoAESLA_XIX.htm- /2001/congresoAESLA_XIX.htm-a) Pronunciación: -Tendencia a no pronunciar de la vocal en la primera /2001/congresoAESLA_XIX.htm:sílaba de una palabra cuando esta es VC por ejemplo /spania/ por España, /2001/congresoAESLA_XIX.htm-/stasion/ por estación. Esta es una tendencia que se da en el árabe /2001/congresoAESLA_XIX.htm-dialectal marroquí frente a otras modalidades de árabe hablado más

90 /2001/congresoAESLA_XIX.htm- /2001/congresoAESLA_XIX.htm-b) la acentuación Se da una tendencia a hacer llanas las palabras /2001/congresoAESLA_XIX.htm:esdrújulas: cámara es acentuada en la segunda sílaba. /2001/congresoAESLA_XIX.htm- /2001/congresoAESLA_XIX.htm-c) morfosintaxis Frases del tipo queremos ir al cine se resuelven como

91 /2001/congresoAESLA_XIX.htm-periódicos dedicadas a las telecomunicaciones, así como la publicidad de /2001/congresoAESLA_XIX.htm-periódicos y revistas no sólo en inglés, sino también en español, se lee /2001/congresoAESLA_XIX.htm:como una sílaba y corresponde a Wireless Application Protocol. El /2001/congresoAESLA_XIX.htm-teléfono WAP se diferencia de un móvil porque permite acceder a Intemet /2001/congresoAESLA_XIX.htm-y esas dos ideas: la ausencia de cable que permite la máxima movilidad y

92 /2001/congresoAESLA_XIX.htm-la frecuencia, el tipo de relación entre los fonemas y los grafema /2001/congresoAESLA_XIX.htm-(grafonemas inconsistentes y dependientes de contexto). También se /2001/congresoAESLA_XIX.htm:incluyeron palabras con grupo consonántico en la sílaba inicial, cuyas /2001/congresoAESLA_XIX.htm-RCFG son consistentes, si bien presentan mayor dificultad debido al /2001/congresoAESLA_XIX.htm-fuerte efecto de la coarticulación en estos grupos. De este modo, la

93 /2001/congresoAESLA_XIX.htm-unos mecanismos innatos que simplifican la palabra adulta que intenta /2001/congresoAESLA_XIX.htm-pronunciar" (Ingram 1976: 5). Aunque autores como Moskowitz (1973) /2001/congresoAESLA_XIX.htm:postulan que la sílaba es la unidad fonológica universal y se han /2001/congresoAESLA_XIX.htm-descrito casos en los que parece darse esta circunstancia como el de /2001/congresoAESLA_XIX.htm-Leslie, analizado por Ferguson, Peizer y Weeks (1973), el de Andrew,

94 /2001/congresoAESLA_XIX.htm- /2001/congresoAESLA_XIX.htm-Ingram describe cuatro tipos de procesos: relativos a la estructura de /2001/congresoAESLA_XIX.htm:la sílaba, de asimilación, de sustitución y múltiples. Teniendo en /2001/congresoAESLA_XIX.htm-cuenta que los múltiples no constituyen una categoria específica, sino /2001/congresoAESLA_XIX.htm-que señalan la aparición de varios procesos de los otros tres tipos en

95 /2001/congresoAESLA_XIX.htm-Comparamos asimismo la incidencia relativa de los distintos tipos de /2001/congresoAESLA_XIX.htm-procesos por grupos de edad (Gráfico 2). Los procesos más frecuentes a /2001/congresoAESLA_XIX.htm:todas las edades son los relativos a la estructura de la sílaba (ES), /2001/congresoAESLA_XIX.htm-que en algunos casos hasta triplican a los de sustitución (ST), los /2001/congresoAESLA_XIX.htm-siguientes en orden de importancia. Esto se explica porque, como

96 /2001/congresoAESLA_XIX.htm-que ocurren en grupos fonemáticos se incluye en los procesos /2001/congresoAESLA_XIX.htm-denominados: reducción de grupos consonánticos y reducción de grupos /2001/congresoAESLA_XIX.htm:vocálicos, pertenecientes a la categoría de estructura de la sílaba. En /2001/congresoAESLA_XIX.htm-tercer lugar, con una presencia ya mucho menor destacan los procesos de /2001/congresoAESLA_XIX.htm-omisión (OM) que incluso aumentan, aunque de un modo estadísticamente no

97 /2001/congresoAESLA_XIX.htm-procesos. Los procesos de sustitución son los segundos en importancia a /2001/congresoAESLA_XIX.htm-todas las edades por detrás de los relativos a la estructura de la /2001/congresoAESLA_XIX.htm:sílaba. Su incidencia decrece significativamente durante el período /2001/congresoAESLA_XIX.htm-evolutivo estudiado 3 a 6 años y particularmente en el último año, /2001/congresoAESLA_XIX.htm-aunque no llegan a desaparecer, es decir, persisten en una proporción

98 /2002/congreso_XX.txt-asimilación y disimilación típicos del habla coloquial rápida, Jenkins, 2001), y el /2002/congreso_XX.txt-acento léxico, que ya D. Jones consideraba que 'no había reglas para establecer /2002/congreso_XX.txt:qué sílaba o sílabas de las palabras polisilábicas inglesas eran portadoras del /2002/congreso_XX.txt-acento principal'(l918, edición 1976: 248). Como antes señaláramos, la excepción /2002/congreso_XX.txt-sería el 'acento nuclear' que formaría parte del inglés básico por considerársele

99 /2002/congreso_XX.txt-2.1. Generalización sobre Secuenciación por Sonoridad (GSS): Broselow y Finer (1991) /2002/congreso_XX.txt-Selhrk propone su Generalización sobre Secuenciación por Sonoridad (GSS) /2002/congreso_XX.txt:según la que "en toda sílaba, hay un segmento que constituye el pico de sonoridad que /2002/congreso_XX.txt-viene precedido y10 seguido de una secuencia de segmentos con valores de sonoridad /2002/congreso_XX.txt-que decrecen progresivamente" (Selhrk, 1984: 116). Cada lengua establecerá una

100 /2002/congreso_XX.txt-adquisición de ciertas estructuras silábicas y configuración de sonoridad marcada según /2002/congreso_XX.txt-la GSS dentro del marco teórico de Principios y Parámetros. En su estudio sobre la /2002/congreso_XX.txt:adquisición de la sílaba inglesa por estudiantes coreanos afirman que la secuencia -py- /2002/congreso_XX.txt-es la menos marcada de todas las cabezas silábicas que se consideraron, al estar /2002/congreso_XX.txt-separadas ambas consonantes por la mayor diferencia de sonoridad posible. Más

101 /2002/congreso_XX.txt-1 1 /2002/congreso_XX.txt- /2002/congreso_XX.txt:Figura 2: Representación de la estructura de la primera sílaba en las palabras hierba y /2002/congreso_XX.txt-pierna /2002/congreso_XX.txt-

102 /2002/congreso_XX.txt- /2002/congreso_XX.txt-01: clave para señalar errores de acentuación (a: agudas, llanas, /2002/congreso_XX.txt:esdrújulas; b: localización de la sílaba tónica; c: homónimos; d: palabras /2002/congreso_XX.txt-compuestas; e: diptongos-hiatos; f: monosílabos) /2002/congreso_XX.txt-

103 /2002/congreso_XX.txt- /2002/congreso_XX.txt-La primera evaluación se llevó a cabo al finalizar las 11 primeras sesiones de /2002/congreso_XX.txt:entrenamiento y una vez que se entrenaron todos los fonemas en posición de sílaba /2002/congreso_XX.txt-directa. La evaluación consistió en una prueba de lectura de 283 palabras. La prueba /2002/congreso_XX.txt-estaba compuesta de tres tipos de palabras. Una parte de las palabras se seleccionó entre

104 /2002/congreso_XX.txt-El sistema escrito japonés se caracteriza por ser un silabario. Se compone de dos /2002/congreso_XX.txt-tipos de caracteres: kana (hiragana y katakana), que representan las mora, unidades /2002/congreso_XX.txt:rítmicas que corresponden aproximadamente a la sílaba, y de caracteres kanji, de /2002/congreso_XX.txt-naturaleza logográfica. /2002/congreso_XX.txt-

105 /2002/congreso_XX.txt-Así, el desarrollo de la CF se ve afectado por las características del lenguaje oral y /2002/congreso_XX.txt-escrito. Los niños y los lectores adultos parecen desarrollar representaciones /2002/congreso_XX.txt:fonológicas conscientes que no sobrepasan el nivel de la sílaba y de las unidades /2002/congreso_XX.txt-intrasilábicas y aún así su ejecución es inferior a la de los niños que aprenden una /2002/congreso_XX.txt-ortografía alfabética. Por otro lado, siguen la estrategia de transformar las tareas

106 /2002/congreso_XX.txt-fonema terminal. El presente estudio comienza presentando datos de un experimento /2002/congreso_XX.txt-psicolingüístico que provee evidencia de que la asignación de género involucra la /2002/congreso_XX.txt:materia fonológica de la última sílaba y de la penúltima rima de los sustantivos. Estos /2002/congreso_XX.txt-resultados se comparan con un estudio del género de palabras inglesas que se han /2002/congreso_XX.txt-adoptado en el español de Nuevo México. En el presente trabajo, la asignación de

107 /2002/congreso_XX.txt-1) Ultimo fonema 93.8 /2002/congreso_XX.txt-2) Fonemas de la última rima 94.5 /2002/congreso_XX.txt:3) Fonemas de la última sílaba 95.5 /2002/congreso_XX.txt-4) Fonemas de la última silaba y penúltima rima 96.4 /2002/congreso_XX.txt-

108 /2002/congreso_XX.txt-1) Ultimo fonema 62.9 /2002/congreso_XX.txt-2) Fonemas de la última rima 71.1 /2002/congreso_XX.txt:3) Fonemas de la última sílaba 81.0 /2002/congreso_XX.txt-4) Fonemas de la última silaba y penúltima rima 77.6 /2002/congreso_XX.txt-

109 /2002/congreso_XX.txt-1) Ultimo fonema 86.9 /2002/congreso_XX.txt-2) Fonemas de la última rima 88.9 /2002/congreso_XX.txt:3) Fonemas de la última sílaba 90.0 /2002/congreso_XX.txt-4) Fonemas de laúltima silaba y penúltima rima 89.9 /2002/congreso_XX.txt-

110 /2002/congreso_XX.txt-rigen la relación estructura silábica-acento en español) que se dividieron en dos listas, /2002/congreso_XX.txt-de 18 palabras llanas y 18 agudas igualadas en frecuencia léxica (según el diccionario /2002/congreso_XX.txt:de Justicia, 1995) y frecuencia silábica de la primera sílaba (según el diccionario de /2002/congreso_XX.txt-Justicia, Santiago, Palma, Huertas, y Gutiérrez, 1996) Del mismo modo, se elaboró una /2002/congreso_XX.txt-lisia de 12 palabras regulares (en la que 4 de ellas coincidieron con las del conjunto

111 /2002/congreso_XX.txt-REFERENCIAS /2002/congreso_XX.txt- /2002/congreso_XX.txt:Álvarez, C.J., M. De Vega & M. Carreiras. 1998. "La sílaba como unidad de activación /2002/congreso_XX.txt-léxica en la lectura de palabras trisílabas". Psicothema 10: 371-386. /2002/congreso_XX.txt-Álvarez, C.J., M. Carreiras, & M. De Vega. 2000. "Syllable frequency effect in visual

112 /2002/congreso_XX.txt-sobre la memoria (Yopp, 1988). Respecto a la unidad lingüística, los niños y niñas que /2002/congreso_XX.txt-no saben leer muestran dificultades para tomar conciencia de los fonemas, siendo los /2002/congreso_XX.txt:segmentos de mayor tamaño, como la sílaba o la unidad intrasilábica, los que podrían /2002/congreso_XX.txt-manipular inicialmente antes de acceder a la unidad fonológica de mayor abstracción. /2002/congreso_XX.txt-Las regularidades en la estructura silábica (consonante vocal; consonante -vocal

113 /2002/congreso_XX.txt-tiempo de palabra, se ha buscado en cada informante una palabra no final de /2002/congreso_XX.txt-grupo fónico ni involucrada en un grupo fónico con accelerando o ritardando. La /2002/congreso_XX.txt:palabra seleccionada deberá ser llana, trisílaba y sin sílabas trabadas. Cada sílaba /2002/congreso_XX.txt-debe tener únicamente una vocal y una consonante (en cualquier orden). Estos son /2002/congreso_XX.txt-

114 /2004/Tomo1s.html-que limita la /2004/Tomo1s.html-cohesión discursiva. /2004/Tomo1s.html:– Acento enfático idiosincrásico (énfasis en la sílaba acentuada del /2004/Tomo1s.html-verbo conjuga- /2004/Tomo1s.html-do. Ej.: “GRIto” por gritó) en diversas ocasiones en conjunto con la

115 /2004/Tomo1s.html------------------------------------------------------------------------- /2004/Tomo1s.html-4. adqu_y_aprend_1b 7/9/05 19:05 Página 184 /2004/Tomo1s.html:– Pérdida del acento enfático anómalo (énfasis en la sílaba acentuada /2004/Tomo1s.html-del verbo con- /2004/Tomo1s.html-jugado por posible transferencia de acento enfático de la L1).

116 /2004/Tomo2s.html------------------------------------------------------------------------- /2004/Tomo2s.html-2.Análisis del Discurso 7/9/05 16:19 Página 106 /2004/Tomo2s.html:mera sílaba del nombre comercial de estos cigarrillos, aprovecha el /2004/Tomo2s.html-grafismo y la /2004/Tomo2s.html-maquetación característica de su imagen de marca para recordarnos /2004/Tomo2s.html-implícitamente /2004/Tomo2s.html:el nombre del producto que se promociona. Esta primera sílaba coincide a /2004/Tomo2s.html-su vez /2004/Tomo2s.html-con la preposición inglesa for, hecho que se aprovecha para introducir

117 /2004/Tomo2s.html-elementos que no la tienen o porque el compositor, por conservar una /2004/Tomo2s.html-línea musical, /2004/Tomo2s.html:ha colocado una sílaba final un tono más alta que la sílaba acentuada /2004/Tomo2s.html-(algo muy fre- /2004/Tomo2s.html-cuente en Brahms, por ejemplo). Una consonante en posición final,

118 /2004/Tomo2s.html-el del verbo inglés tremble, en el que desembocábamos al cambiar la “i” /2004/Tomo2s.html-de la prime- /2004/Tomo2s.html:ra sílaba del apellido Trimble por una “e”. En la versión castellana se /2004/Tomo2s.html-ha sido fiel a la /2004/Tomo2s.html-cultura británica manteniéndose intacto el NP inglés de este autor,

119 /2004/Tomo3s.html-RESUMEN /2004/Tomo3s.html-El presente estudio tiene como objetivo principal evaluar el /2004/Tomo3s.html:conocimiento fonológico de la sílaba, /2004/Tomo3s.html-el onset/rima y el fonema y el conocimiento de letras en niños /2004/Tomo3s.html-prelectores y lectores para cono-

120 /2004/Tomo3s.html-cabo de un curso escolar. Tanto los niños prelectores como los lectores /2004/Tomo3s.html-encuentran más fácil la /2004/Tomo3s.html:sílaba que el onset-rima y el onset-rima más fácil que la unidad de /2004/Tomo3s.html-fonema. Los resultados mues- /2004/Tomo3s.html-tran que son las unidades largas, en este estudio el onset/rima, las que

121 /2004/Tomo3s.html-al acceso /2004/Tomo3s.html-y manipulación de los componentes subléxicos de las palabras, tales /2004/Tomo3s.html:como, la sílaba, /2004/Tomo3s.html-el onset y la rima y el fonema. Aunque la investigación sobre CF ha sido /2004/Tomo3s.html-abundante,

122 /2004/Tomo3s.html-güística predice mejor el posterior rendimiento en lectoescritura /2004/Tomo3s.html-muestran que, el /2004/Tomo3s.html:conocimiento de la sílaba en los niños de infantil, es un buen predictor /2004/Tomo3s.html-de la habili- /2004/Tomo3s.html-dad lectora (Jiménez & Ortiz, 1993, 2000). Ahora bien, estos estudios no

123 /2004/Tomo3s.html-Por tanto, el principal objetivo de este estudio es evaluar el CF, /2004/Tomo3s.html-entendido como /2004/Tomo3s.html:la identificación de sílaba, onset/rima y fonema en niños prelectores y /2004/Tomo3s.html-lectores y ver /2004/Tomo3s.html-cuál es el poder de predicción de cada una de estas unidades del

124 /2004/Tomo3s.html-lengua silábica, y la enseñanza de la lectura prácticamente se centra en /2004/Tomo3s.html-esta unidad, /2004/Tomo3s.html:esperamos que la sílaba, como unidad larga, prediga el rendimiento en /2004/Tomo3s.html-lectura. Por el /2004/Tomo3s.html-contrario, la enseñanza de la escritura se basa mucho más en las reglas

125 /2004/Tomo3s.html-de una segmentación fonémica clara. En la escritura, el fonema no está /2004/Tomo3s.html-co-articulado /2004/Tomo3s.html:en la sílaba como ocurre en la lectura, por ello pensamos que el fonema /2004/Tomo3s.html-va a prede- /2004/Tomo3s.html-cir mejor la escritura en comparación con otras unidades largas.

126 /2004/Tomo3s.html-dos días. /2004/Tomo3s.html-Las pruebas empleadas fueron: tarea de conocimiento fonológico (comparación /2004/Tomo3s.html:de sílaba, onset/rima y fonema), lectura de letras minúsculas y /2004/Tomo3s.html-mayúsculas, lectura /2004/Tomo3s.html-de palabras, lectura de pseudopalabras, y dictado de pseudopalabras

127 /2004/Tomo3s.html-3. Resultados /2004/Tomo3s.html-3.1. Estadísticos Descriptivos /2004/Tomo3s.html:Los niños prelectores hacen mejor la tarea de sílaba (83% aciertos), /2004/Tomo3s.html-después la /2004/Tomo3s.html-de onset-rima (64%) y por último la de fonema (51%). Los niños lectores /2004/Tomo3s.html-muestran el /2004/Tomo3s.html:mismo patrón y realizan mejor la tarea de sílaba (88%), seguida de la de /2004/Tomo3s.html-onset-rima /2004/Tomo3s.html-(77%) y, por último, la de fonema (65%). En cuanto al conocimiento de

128 /2004/Tomo3s.html-aunque más acusa- /2004/Tomo3s.html-do en 1º de primaria. En cuanto al escaso poder de predicción de la /2004/Tomo3s.html:sílaba, decir que /2004/Tomo3s.html-puede reflejar el efecto techo en esta medida. Con el fonema, puede /2004/Tomo3s.html-pasar lo contra-

129 /2004/Tomo3s.html-escolar. /2004/Tomo3s.html-Debido a que el español es una lengua silábica, esperábamos que fuera la /2004/Tomo3s.html:sílaba /2004/Tomo3s.html-el mejor predictor del rendimiento lector. Los resultados muestran, sin /2004/Tomo3s.html-embargo, que

130 /2004/Tomo3s.html-account the syllable /2004/Tomo3s.html-timed carácter of the Spanish language and type of word frecuency. /2004/Tomo3s.html:La sílaba es una unidad con una naturaleza fundamentalmente /2004/Tomo3s.html-articulatoria. No se /2004/Tomo3s.html-trata de una cadena lineal de fonemas, sino que es una unidad

131 /2004/Tomo3s.html-dos suponen casi un 72% de las estructuras silábicas de nuestro idioma. /2004/Tomo3s.html-Predomina /2004/Tomo3s.html:la estructura de sílaba abierta, es decir, aquellas sílabas que terminan /2004/Tomo3s.html-en vocal, con /2004/Tomo3s.html-un comienzo en consonante (68.87%) (Quilis y Hernández, 1990).

132 /2004/Tomo3s.html-Por otro lado, los resultados podrían estar sugiriendo la tendencia en /2004/Tomo3s.html-español, /2004/Tomo3s.html:señalada por distintos autores, a separar la sílaba, no en unidades /2004/Tomo3s.html-intrasilábicas de /2004/Tomo3s.html-principio-rima, sino que las unidades pertinentes serían cuerpo-coda

133 /2004/Tomo3s.html-objeto era asimismo comprobar el patrón de errores vocálicos vs. /2004/Tomo3s.html-consonánticos, el /2004/Tomo3s.html:papel de la sílaba como posible unidad subléxica en español y la /2004/Tomo3s.html-influencia de las /2004/Tomo3s.html-distintas estructuras silábicas en el número de errores cometidos, así

134 /2004/Tomo3s.html-en el aprendizaje de la lectura. /2004/Tomo3s.html-6. Referencias /2004/Tomo3s.html:Álvarez, C. J., De Vega, M., y Carreiras, M. 1998. La sílaba como unidad /2004/Tomo3s.html-de activa- /2004/Tomo3s.html-ción léxica en la lectura de palabras trisílabas. Psicothema 10: 371-386.

135 /2004/Tomo3s.html-de los vecinos ortográficos consideran lo que ellos llaman vecinos /2004/Tomo3s.html-fonológicos, o todas aquellas palabras que /2004/Tomo3s.html:comparten su primera sílaba con otra dada y tienen el mismo número de /2004/Tomo3s.html-sílabas. Los resultados del /2004/Tomo3s.html-experimento que se describe en este trabajo sugieren que dicho concepto

136 /2004/Tomo3s.html-Goswami, Gom- /2004/Tomo3s.html-bert y Barrera 1998; Seymour, Aro y Erskine 2002). /2004/Tomo3s.html:El español es una lengua cuyo ritmo está marcado por la sílaba /2004/Tomo3s.html-(syllable-timed), /2004/Tomo3s.html-en contraposición al inglés en el que está marcado por el acento

137 /2004/Tomo3s.html-(Bosch, Cortés, Sebastián-Gallés 2001; Otake y Cutler 1996), lo que, /2004/Tomo3s.html-igualmente, /2004/Tomo3s.html:puede ejercer una influencia, ya que en español cada sílaba es /2004/Tomo3s.html-distintiva y claramen- /2004/Tomo3s.html-te pronunciada, mientras que en inglés las sílabas no acentuadas pueden

138 /2004/Tomo3s.html-estructura CV y 10 trisílabas, de las cuales 7 tenían una estructura CV /2004/Tomo3s.html-en todas /2004/Tomo3s.html:sus sílabas y 3 tenían en su primera sílaba una estructura V y el resto /2004/Tomo3s.html-de sílabas /2004/Tomo3s.html-CV. La tarea del niño consistía en dar tantas palmadas como sílabas

139 /2004/Tomo3s.html-se presenta una ejecución acorde con la VDO. En esa condición el /2004/Tomo3s.html-OD tiene una /2004/Tomo3s.html:sílaba de consonante sorda y el OI de consonante sonora. En el caso del /2004/Tomo3s.html-par Son- /2004/Tomo3s.html-Sor (OD-OI) ocurre lo contrario. En esa condición el OD tiene una Sonora

140 /2004/Tomo3s.html-y Son-Sor) interaccionan con la VOD. Este dato puede ser interpretado /2004/Tomo3s.html-teniendo en /2004/Tomo3s.html:cuenta conjuntamente los resultados primero y tercero. Cuando la sílaba /2004/Tomo3s.html-sorda está /2004/Tomo3s.html-en el OD se suman ambos efectos, VOD y ventaja de las sordas. Cuando la /2004/Tomo3s.html:sílaba /2004/Tomo3s.html-sorda está en el OI se restan sus efectos. /2004/Tomo3s.html-Estos últimos datos, no obstante, hay que tomarlos con precaución. Hacen

141 /2004/Tomo3s.html-grupo control cronológico (CC, N=10) y un grupo control lector (CL, /2004/Tomo3s.html-N=10). Se utilizaron tres /2004/Tomo3s.html:pruebas de CF, una para cada nivel (sílaba, unidad intrasilábica y /2004/Tomo3s.html-fonema). Los disléxicos obtu- /2004/Tomo3s.html-vieron peores puntuaciones que los CC, pero no que los CL. Por otro

142 /2004/Tomo3s.html-características del sistema lingüístico que estemos considerando. En el /2004/Tomo3s.html-caso del espa- /2004/Tomo3s.html:ñol, diversos trabajos han mostrado la relevancia de la sílaba, /2004/Tomo3s.html-señalando que la concien- /2004/Tomo3s.html-cia silábica es un buen predictor de las habilidades lectoras (e.g.

143 /2004/Tomo3s.html-segmentos sonoros. Se diseñaron tres pruebas para evaluar tres niveles /2004/Tomo3s.html-de conciencia /2004/Tomo3s.html:fonológica, en función del tipo de segmento implicado (sílaba, unidad /2004/Tomo3s.html-intrasilábica, fone- /2004/Tomo3s.html-ma). /2004/Tomo3s.html:Juicio de similitud-sílaba. El segmento semejante era la sílaba inicial /2004/Tomo3s.html-(ej, casa-carro). /2004/Tomo3s.html-Estaba compuesta por 16 ítems: 8 en los que los pares compartían la /2004/Tomo3s.html:sílaba inicial /2004/Tomo3s.html-(ítems objetivo) y 8 en los que no tenían ningún sonido en común (ítems /2004/Tomo3s.html-distractores). /2004/Tomo3s.html-Juicio de similitud-unidad intrasilábica. El segmento semejante era la /2004/Tomo3s.html-rima intrasilábi- /2004/Tomo3s.html:ca de la primera sílaba (ej, percha-cerco). Estaba compuesta por 16 /2004/Tomo3s.html-ítems: 8, en que los /2004/Tomo3s.html-pares compartían la unidad intrasilábica (ítems objetivo) y 8 que no

144 /2004/Tomo3s.html-je de aciertos en todos los grupos, en las tres pruebas fonológicas, /2004/Tomo3s.html-fundamental- /2004/Tomo3s.html:mente en las que se evaluaban los niveles de sílaba y fonema de la /2004/Tomo3s.html-conciencia /2004/Tomo3s.html-fonológica. En ambos casos, el porcentaje de aciertos, tanto de los

145 /2004/Tomo3s.html-misma edad cronológica. Esto podría explicarse atendiendo a las /2004/Tomo3s.html-características /2004/Tomo3s.html:de las pruebas. En la primera, los niños tenían que manipular la sílaba /2004/Tomo3s.html-inicial y en la /2004/Tomo3s.html-prueba de conciencia fonémica, tenían que percibir la semejanza del

146 /2004/Tomo3s.html-también al marcado carácter silábico del español, lo que haría que la /2004/Tomo3s.html-rima intrasilá- /2004/Tomo3s.html:bica pasara desapercibida dentro de la propia sílaba y, por tanto, más /2004/Tomo3s.html-difícil de /2004/Tomo3s.html-detectar. Esta idea coincide con las aportadas por otros estudios en

147 /2004/Tomo3s.html-dad fonológica es el núcleo, elemento obligatorio en torno al cual gira /2004/Tomo3s.html-la estructura /2004/Tomo3s.html:interna de dicha unidad. El núcleo suele recaer en la sílaba más /2004/Tomo3s.html-prominente de la /2004/Tomo3s.html-misma (perteneciente a la última palabra no gramatical de la unidad

148 /2004/Tomo3s.html-da con tonicidad neutra), y puede ir precedido, facultativamente, de la /2004/Tomo3s.html- cabeza (seg- /2004/Tomo3s.html:mento tonal que comprende desde la primera sílaba con relieve acentual /2004/Tomo3s.html-hasta el /2004/Tomo3s.html-núcleo) y la pre-cabeza o parte átona que, también facultativamente,

149 /2004/Tomo3s.html-´ /2004/Tomo3s.html-|Sí = ascend-descend. /2004/Tomo3s.html:. = sílaba /2004/Tomo3s.html-= alta /2004/Tomo3s.html-= ascendente

150 /2004/Tomo3s.html-3Sí = suspensivo medio /2004/Tomo3s.html-2Sí = suspensivo semi-bajo /2004/Tomo3s.html:*= sílaba más alta que la 1Sí = suspensivo bajo /2004/Tomo3s.html-precedente marcada /2004/Tomo3s.html:*= sílaba más baja que /2004/Tomo3s.html-+ `ascend. + descend /2004/Tomo3s.html-la precedente marcada

151 /2004/Tomo3s.html-en el caso de la elongación silábica /2004/Tomo3s.html--en que hemos recurrido a los dos puntos en lugar de la doble barrita /2004/Tomo3s.html:bajo la sílaba afectada- hemos /2004/Tomo3s.html-mantenido los símbolos empleados para la captación de los demás rasgos /2004/Tomo3s.html-suprasegmentales.

152 /2004/Tomo3s.html-19,8 st. El barrido es enorme: 9,2 st. /2004/Tomo3s.html-6. Pausa entre tónica y postónica /2004/Tomo3s.html:Este fenómeno se da exclusivamente cuando la sílaba postónica está precedida /2004/Tomo3s.html:de oclusiva sorda. Se da igualmente en sílaba tónica acabada en vocal o /2004/Tomo3s.html-en conso- /2004/Tomo3s.html-nante. /2004/Tomo3s.html-El tiempo de pausa es considerable siendo el valor medio de 0,1 sg. /2004/Tomo3s.html:Veamos un ejemplo en el gráfico 2. Entre la sílaba tónica “ra” y la /2004/Tomo3s.html-postónica “to” /2004/Tomo3s.html-hay una pausa perceptible de 0,07 sg.

153 /2004/Tomo3s.html-Según la definición de Alan Cruttenden (1990:173), Glissandos son /2004/Tomo3s.html-deslizamien- /2004/Tomo3s.html:tos continuos de la línea melódica en la misma sílaba y se oponen a /2004/Tomo3s.html-intervalos dis- /2004/Tomo3s.html-continuos o saltos.

154 /2005/libro2s.html-explica mayor variancia, y reduce al mismo tiempo la cantidad de variables necesarias). Se /2005/libro2s.html-introdujo como variable dependiente la puntuación total en la prueba de lectura Prolec y como /2005/libro2s.html:variables independientes las puntuaciones del nivel de segmento, sílaba y palabra de la prueba de /2005/libro2s.html-rastreo del AREHA y la puntuación total de la prueba de discriminación también del AREHA. /2005/libro2s.html-4. RESULTADOS

155 /2005/libro2s.html-i /2005/libro2s.html-d /2005/libro2s.html:palabra, sílaba y segmento y las de discriminación del AREHA a los 3/4 años y como dependiente la puntuación global /2005/libro2s.html-T /2005/libro2s.html-e a

156 /2005/libro2s.html-ñ g /2005/libro2s.html-o resión paso a paso, como variables independientes las puntuaciones del nivel de /2005/libro2s.html:palabra, sílaba y segmento y las de discriminación del AREHA a los 3/4 años y como dependiente la puntuación global /2005/libro2s.html-en lectura del PROLEC a los 7/8 año /2005/libro2s.html-*a*

157 /2005/libro2s.html- /2005/libro2s.html-d /2005/libro2s.html:palabra, sílaba y segmento y las de discriminación del AREHA a los 3/4 años y como dependiente la puntuación global /2005/libro2s.html-T /2005/libro2s.html-e a

158 /2005/libro2s.html-o e /2005/libro2s.html-s gresión paso a paso, como variables independientes las puntuaciones del nivel de /2005/libro2s.html:palabra, sílaba y segmento y las de discriminación del AREHA a los 3/4 años y como dependiente la puntuación global /2005/libro2s.html-en lectura del PROLEC a los 7/8 años /2005/libro2s.html-.

159 /2005/libro2s.html-Esta categoría incluye /y/ll, g/j y v/ b. / /2005/libro2s.html-7. Tilde. Dentro de esta categoría se incluyen palabras con acento diacrítico en diferentes /2005/libro2s.html:posiciones: final (agudas), en la penúltima sílaba (llanas) y en la antepenúltima sílaba /2005/libro2s.html-(esdrújulas). /2005/libro2s.html-

160 /2005/libro2s.html-simultánea de estímulos diferentes. Los modelos sólo predicen una VOD, y podría pensarse por /2005/libro2s.html-nuestra parte que se sobreentiende que dicha ventaja es independiente de las características /2005/libro2s.html:fonológicas diferenciales de cada sílaba que entran en competencia en cada presentación estimular. /2005/libro2s.html-MÉTODO /2005/libro2s.html-/Participantes/: Participaron un total de 36 personas, 30 mujeres y 6 hombres, estudiantes de

161 /2006/aesla_XXV.txt- pico de F /2006/aesla_XXV.txt- 0 /2006/aesla_XXV.txt: tiende a coincidir, en habla continua, con la sílaba posterior a la léxicamente /2006/aesla_XXV.txt- acentuada fenómeno conocido como despl /2006/aesla_XXV.txt- azamiento acentual-, de modo que en un

162 /2006/aesla_XXV.txt- 102 /2006/aesla_XXV.txt- Figura 12. Segmentación en sílabas, curva melódica y forma de onda del enunciado La niña de Bali baila la /2006/aesla_XXV.txt: rumba de moda. La sílaba léxicamente acentuada (señal /2006/aesla_XXV.txt- ada en mayúscula) no coincide plenamente con los /2006/aesla_XXV.txt- picos de F /2006/aesla_XXV.txt- 0 /2006/aesla_XXV.txt: , que se encuentran, por lo general, en la sílaba postónica. /2006/aesla_XXV.txt- En algunos proyectos recientes se hace uso de /2006/aesla_XXV.txt- herramientas habitual

163 /2006/aesla_XXV.txt- e ya en el germánico (Löhken 1997). Con el /2006/aesla_XXV.txt- abandono del acento libre del indoeuropeo, el germánico fijó el acento en la /2006/aesla_XXV.txt: primera sílaba e /2006/aesla_XXV.txt- impulsó una explotación exhaustiva de la apofonía. A pesar de que con el tiempo las lenguas /2006/aesla_XXV.txt- germánicas han adoptado para el verbo la flexión con desinencia –mediante el sufijo dental–,

164 /2006/aesla_XXV.txt- s absolutos. Y para ejercer de soporte es /2006/aesla_XXV.txt- suficiente con que en su interior se cumpla el principio acentual de la alternancia, /2006/aesla_XXV.txt: garantizando que la primera sílaba constituya un /2006/aesla_XXV.txt- ictus. Para ello basta con que la siguiente /2006/aesla_XXV.txt: sílaba del compás no sea necesariamente de intensidad superior; lo cual a su vez es posible /2006/aesla_XXV.txt- gracias al espectro de posibilidades de acen /2006/aesla_XXV.txt- to que brinda aquella inestabilidad. Fourquet

165 /2006/aesla_XXV.txt- cadencia masculina /2006/aesla_XXV.txt- . La anacrusis (A) es una /2006/aesla_XXV.txt: sílaba de ataque cuya presencia o ausencia debe ser generalizada. Su valor es indiferente para /2006/aesla_XXV.txt- el esquema métrico; puede ser grave o ligera. El ejemplo (2) muestra versos de cuatro /2006/aesla_XXV.txt- compases con anacrusis y cadencia masculina y femenina, respectivamente.

166 /2006/aesla_XXV.txt- 1092 /2006/aesla_XXV.txt- mediante las instrucciones que se proporcionan a los participantes pues se les instruye para /2006/aesla_XXV.txt: que indiquen la sílaba percibida por el Oído Derecho (OD), o la sílaba percibida por el Oído /2006/aesla_XXV.txt- Izquierdo (OI) o se les deja libertad para que /2006/aesla_XXV.txt: indiquen la sílaba percibida con independencia /2006/aesla_XXV.txt- de su procedencia. Los participantes del estudio realizan por tanto una /2006/aesla_XXV.txt- tarea de identificación

167 /2006/aesla_XXV.txt- que fueron asignados de manera aleatoria. A /2006/aesla_XXV.txt- los de la condición NF se les instruyó para que proporciona /2006/aesla_XXV.txt: ran la sílaba percibida sin /2006/aesla_XXV.txt- especificación de su procedencia. A los de las condiciones experimentales FOD y FOI se les /2006/aesla_XXV.txt: instruyó para que proporcionaran la sílaba percib /2006/aesla_XXV.txt- ida por el OD u OI respectivamente. En cada /2006/aesla_XXV.txt- ensayo los participantes oían un tono por ambos oídos que les indicaba la proximidad del /2006/aesla_XXV.txt- estímulo; 500 milisegundos después oían el par /2006/aesla_XXV.txt- de sílabas, una por cada oído y pulsaban la /2006/aesla_XXV.txt: tecla correspondiente en el teclado del ordenador que se correspondía con la sílaba percibida. /2006/aesla_XXV.txt- A todos se les dijo que /2006/aesla_XXV.txt- debían pulsar sólo una

168 /2006/aesla_XXV.txt- al. (2001), en la que se presentaron pares de /2006/aesla_XXV.txt- palabras que podían diferenciarse en un fonema /2006/aesla_XXV.txt: (kupi – kuti) o en la sílaba donde recaía el acento (mípa – mipá). Gracias a esta tarea se pudo /2006/aesla_XXV.txt- obtener una medida acerca de las habilidades de discriminación fonética y del acento de los /2006/aesla_XXV.txt- participantes. La prueba estuvo dividida en 2 partes. En la prim

169 /2006/aesla_XXV.txt- ca se han utilizado las tareas de aislar /2006/aesla_XXV.txt- sílabas y fonemas de las palabras, omisión de silabas y fonemas en las palabras, y reconocer /2006/aesla_XXV.txt: si la sílaba inicial y/o final coincidía con la de otra. /2006/aesla_XXV.txt- Otra de las pruebas utilizadas ha sido /2006/aesla_XXV.txt- la de Memoria de dígitos del WISC-R

170 /2006/aesla_XXV.txt- hubieran recibido instrucción formal en lectoescritura. /2006/aesla_XXV.txt- Se diseñaron cuatro pruebas con la mencionada tarea, /2006/aesla_XXV.txt: que requerían fijarse en la sílaba inicial, en una /2006/aesla_XXV.txt- unidad intrasilábica, en el sonido inicial y la rima léxica, respectivamente. Los resultados muestran que /2006/aesla_XXV.txt: las puntuaciones en la prueba de sílaba y sonido inicial son mejores que las de rima léxica y la unidad /2006/aesla_XXV.txt- intrasilábica, que es la que obtiene los resultados más bajos. Se encuentra, igualmente, que el desarrollo /2006/aesla_XXV.txt- de estos niveles está mediado por el momento evolutivo de los niños. Estos resultados son interpretados

171 /2006/aesla_XXV.txt- superaban a sus coetáneos ingleses en tareas /2006/aesla_XXV.txt- de CF en el nivel de /2006/aesla_XXV.txt: sílaba y fonema. La /2006/aesla_XXV.txt- estructura fonológica del italiano, con un gran número de sílabas abiertas, que haría más /2006/aesla_XXV.txt- salientes estos elementos de lo que son en inglés, así como la naturaleza más trasparente del

172 /2006/aesla_XXV.txt- s dos sistemas lingüísticos (Cutler, Mehler, Norris, & Segui, /2006/aesla_XXV.txt- 1986). En el caso del castellano, diversos trabajos /2006/aesla_XXV.txt: han mostrado la relevancia de la sílaba, /2006/aesla_XXV.txt- señalando que la conciencia silábica es un buen predictor de las habilidades lectoras (p.e. /2006/aesla_XXV.txt- Carrillo, 1994; Jiménez & Ortiz, 1997). Respecto a la conciencia intrasilábica, su importancia

173 /2006/aesla_XXV.txt- únicamente dos presentaban la misma unidad /2006/aesla_XXV.txt- fonológica. Así pues, la unidad fonológica /2006/aesla_XXV.txt: objetivo era la sílaba inicial (ej. /2006/aesla_XXV.txt- pi /2006/aesla_XXV.txt- to-

174 /2006/aesla_XXV.txt- /2006/aesla_XXV.txt- Figura 1. /2006/aesla_XXV.txt: Porcentaje medio de respuestas correctas en las pruebas de CF en el nivel de sílaba, unidad /2006/aesla_XXV.txt- intrasilábica y fonema y en rima léxica en función del /2006/aesla_XXV.txt- momento de aplicación (T1= final Educación Infantil; T2

175 /2006/aesla_XXV.txt- Primaria; T3 = final de 1º de Educación Primaria). /2006/aesla_XXV.txt- Se llevó a cabo un análisis de medidas repetidas con dos variables principales, Nivel de /2006/aesla_XXV.txt: CF, con cuatro niveles (sílaba, unidad intrasilábica, fonema y rima léxica) y Momento de /2006/aesla_XXV.txt- aplicación, con tres niveles (T1, T2 y T3). La /2006/aesla_XXV.txt- variable dependiente fue el porcentaje de

176 /2006/aesla_XXV.txt- Los resultados muestran un efecto principal significativo de la variable Nivel de CF /2006/aesla_XXV.txt- [F(3,393)=104,83; p<.0001], encontrando de forma general, a partir de los análisis post-hoc, /2006/aesla_XXV.txt: que las puntuaciones en la prueba de sílaba y /2006/aesla_XXV.txt- fonema inicial son más altas (p<.0001) que las /2006/aesla_XXV.txt- de rima léxica y la unidad intrasilábica, que es la que obtiene los resultados más bajos

177 /2006/aesla_XXV.txt- de los niveles de CF está /2006/aesla_XXV.txt- mediado por el momento evolutivo de los niños. Así, en T1 los resultados más altos se /2006/aesla_XXV.txt: encuentran en el nivel de sílaba frente al resto de niveles (p<.0001), el nivel con resultados /2006/aesla_XXV.txt- más bajos es el de rima intrasilábica (p<.0001) /2006/aesla_XXV.txt- y no se encuentran diferencias entre el nivel

178 /2006/aesla_XXV.txt- T2, los resultados en el nivel de fonema aumentan de forma /2006/aesla_XXV.txt- importante hasta igualarse en su /2006/aesla_XXV.txt: ejecución con el nivel de sílaba. En ambos /2006/aesla_XXV.txt: niveles, sílaba y /2006/aesla_XXV.txt- fonema, que no se diferencian entre sí, los resultados son más altos que en rima léxica /2006/aesla_XXV.txt- (p<.0001), en los que, a su vez, son más altos

179 /2006/aesla_XXV.txt- en T3, el incremento es más importante en los niveles de fonema y de rima intrasilábica, que /2006/aesla_XXV.txt- llega a igualar el resultado en el /2006/aesla_XXV.txt: nivel de sílaba. De esta forma, /2006/aesla_XXV.txt- en T3, los resultados muestran /2006/aesla_XXV.txt- que el porcentaje de respuestas correctas es más alto en el nivel de /2006/aesla_XXV.txt- fonema que en el resto /2006/aesla_XXV.txt- (p<.0001), no se encuentran diferencias entre el /2006/aesla_XXV.txt: nivel de sílaba y de rima intrasilábica y los /2006/aesla_XXV.txt- resultados más bajos se encuentran en la rima léxica (p<.0001). /2006/aesla_XXV.txt- 4. D

180 /2006/aesla_XXV.txt- Actas del XXIV Congreso Internacional de AESLA /2006/aesla_XXV.txt- 1122 /2006/aesla_XXV.txt: sílaba en castellano, lo que explicaría estos resultados. Habría, además, que añadir que se /2006/aesla_XXV.txt- observa un efecto de primacía que /2006/aesla_XXV.txt- diferencia a estas dos pruebas, ya que la ejecución es más /2006/aesla_XXV.txt: alta en la prueba de sílaba inicial que en la de rima léxica. /2006/aesla_XXV.txt- Con todo, se puede decir que los dos niveles de CF más relevantes en el caso del /2006/aesla_XXV.txt: castellano son la sílaba y el fonema, la primera debido /2006/aesla_XXV.txt- al marcado carácter silábico del /2006/aesla_XXV.txt- castellano y el fonema como consecuencia de la

181 /2006/aesla_XXV.txt- decidir cual es el correcto. Por ejemplo, / /2006/aesla_XXV.txt- / con /e, i/ se puede representar por los grafemas [g] y [j]; /2006/aesla_XXV.txt: /b/ por [b], [v] y [w]; las vocales en principio de sílaba pueden ir acompañadas de la letra [h] a la que /2006/aesla_XXV.txt- no corresponde ningún fonema ( /2006/aesla_XXV.txt- ).

182 /2006/aesla_XXV.txt- (Glides) son deslizamientos /2006/aesla_XXV.txt- continuos de la línea melódica en la misma /2006/aesla_XXV.txt: sílaba y se oponen a intervalos discontinuos o /2006/aesla_XXV.txt- saltos. /2006/aesla_XXV.txt- /2006/aesla_XXV.txt- Clases: /2006/aesla_XXV.txt- Ascendente /2006/aesla_XXV.txt: . El más abundante. F0 sube en la misma sílaba. /2006/aesla_XXV.txt- En el I Congreso de Fonética Experimental junto con David Escudero (1999) presenté /2006/aesla_XXV.txt- una caracterización del ascendente. Era frecuen

183 /2006/aesla_XXV.txt- para conversores Texto – voz. /2006/aesla_XXV.txt- Descendente. /2006/aesla_XXV.txt: F0 desciende dentro de la misma sílaba. /2006/aesla_XXV.txt- /2006/aesla_XXV.txt- Circunflejo convexo

184 /2006/aesla_XXV.txt- 4.2. Sentimientos expresados solo por el hombre /2006/aesla_XXV.txt- Deseo /2006/aesla_XXV.txt: . Se expresa a través de la suspensión tonal de la última sílaba. He partido de tres /2006/aesla_XXV.txt- enunciados de un mismo informante en un anuncio que publicita “S /2006/aesla_XXV.txt- unsilk” (un producto /2006/aesla_XXV.txt- para el cabello femenino). El informante ve salir a una mujer en tres ocasiones diferentes /2006/aesla_XXV.txt- y se queda atónito ante su belleza. En el primer caso exclama: “Rubia”. La duración de la /2006/aesla_XXV.txt: última sílaba es de 0,32 sg con suspensión tonal. /2006/aesla_XXV.txt- En el segundo caso exclama: “Morena” con una /2006/aesla_XXV.txt- duración de la última /2006/aesla_XXV.txt: sílaba de 0,26 sg. /2006/aesla_XXV.txt- En el tercer caso, exclama: “Pelirroja” con /2006/aesla_XXV.txt: una duración en la última sílaba de 0,35 sg. /2006/aesla_XXV.txt- Además, en este caso hay un /2006/aesla_XXV.txt- glissando /2006/aesla_XXV.txt: descendente en la sílaba tónica de 1,8 st y que /2006/aesla_XXV.txt- dura 0,2 sg. /2006/aesla_XXV.txt- Energía

185 /2006/aesla_XXV.txt- teléfono y le dicen que le pasan la llamada /2006/aesla_XXV.txt- con un inspector. El empresario dice con una /2006/aesla_XXV.txt: mezcla de sarcasmo y búsqueda de causar buena impresión: “inspector”. La última sílaba /2006/aesla_XXV.txt- es extraordinariamente larga: 0,41 sg. F0 cae ligeramente. /2006/aesla_XXV.txt- Actas del XXIV Congreso Internacional de AESLA

186 /2006/aesla_XXV.txt- cambio de registro. /2006/aesla_XXV.txt- Anuncio: “Pantene”. La informante que está modulando en un tono normal y pasa a /2006/aesla_XXV.txt: hacerlo en su límite bajo. Emite el enunciado: “”Rizos de la nada”. La 1ª sílaba tiene un /2006/aesla_XXV.txt- nivel de 10,7 st. Las tres últimas tienen respectivamente: 1,1 st, 3,1 st y 1,1 st. Se puede /2006/aesla_XXV.txt- decir que el hablante ha pasado a otro registro (el más bajo que le permite su voz). /2006/aesla_XXV.txt- /2006/aesla_XXV.txt- Leve malicia /2006/aesla_XXV.txt: . Se expresa por una gran subida tonal en la última sílaba. También puede /2006/aesla_XXV.txt- hacerse a través de un /2006/aesla_XXV.txt- glissando

187 /2006/aesla_XXV.txt- Anuncio: “L’Oreal”. La mujer /2006/aesla_XXV.txt- emite el enunciado: “Ahora puedes ser rebelde”. La forma /2006/aesla_XXV.txt: tonal de todo el enunciado tiene una forma de cuchara. De la penúltima sílaba a la última /2006/aesla_XXV.txt- hay una subida de 13,6 st. /2006/aesla_XXV.txt-

188 /2006/aesla_XXV.txt- descendente o por la /2006/aesla_XXV.txt- suspensión tonal. Anuncio: “Carrefour”. Una chica joven le dice a su padre: “Se acabó”. /2006/aesla_XXV.txt: En el gráfico 1 puede verse la gran suspensión tonal en la sílaba /2006/aesla_XXV.txt- “bó”, que se mantiene /2006/aesla_XXV.txt- durante 0,64 segundos en un registro muy agudo.

189 /2006/aesla_XXV.txt- tónica. Anuncio: “Cuatro”. Una mujer emite el enunciado: “¿Por qué /2006/aesla_XXV.txt- vas a estar viendo /2006/aesla_XXV.txt: otras cosas?”. Solo la primera sílaba tiene un nivel de F0 bastante más bajo. /2006/aesla_XXV.txt- /2006/aesla_XXV.txt- Regañina

190 /2006/aesla_XXV.txt- y de gran duración en la última tónica. /2006/aesla_XXV.txt- Anuncio: “Ligeresa”. En una conversación entre madre e hija, la primera le hace una /2006/aesla_XXV.txt: pequeña recriminación a su hija: “hacia abajo”. La sílaba “ba” mantiene F0 y tiene una /2006/aesla_XXV.txt- duración enorme: 0,45 segundos.: /2006/aesla_XXV.txt- Orden leve

191 /2006/aesla_XXV.txt- apreciarse el /2006/aesla_XXV.txt- glissando /2006/aesla_XXV.txt: ascendente en la sílaba “Luis” y el de la última sílaba “ma” que /2006/aesla_XXV.txt- quita rigidez a la orden. /2006/aesla_XXV.txt- /2006/aesla_XXV.txt- Contento /2006/aesla_XXV.txt: . Se expresa a través de saltos irregulares de una sílaba a otra a lo largo del /2006/aesla_XXV.txt- enunciado. Coincido con la descripción de Fonagy /2006/aesla_XXV.txt- y Magdics (1972). Anuncio:

192 /2006/aesla_XXV.txt- glissando /2006/aesla_XXV.txt- descendente. Anuncio: /2006/aesla_XXV.txt: “Pantene”. Una mujer exclama: “Las curvas son bonitas”. En la sílaba “son” hay un /2006/aesla_XXV.txt- glissando /2006/aesla_XXV.txt- descendente de 4,2 st y con una duración de 0,24 sg.

193 /2006/aesla_XXV.txt- Anuncio: “Beaty body piel”. /2006/aesla_XXV.txt- Una mujer afirma que dicho /2006/aesla_XXV.txt: producto “…reafirma tu piel…”. En esta última sílaba hay un /2006/aesla_XXV.txt- glissando /2006/aesla_XXV.txt- cóncavo con una /2006/aesla_XXV.txt: larga duración de 0,33 sg. hay un descenso dentro la sílaba de 3,4 st para subir a /2006/aesla_XXV.txt- continuación, 2,8 st. /2006/aesla_XXV.txt-

194 /2006/aesla_XXV.txt- ascendentes en las dos /2006/aesla_XXV.txt- primeras sílabas del /2006/aesla_XXV.txt: enunciado. En la sílaba “qué” se pasa de 11,3 /2006/aesla_XXV.txt- st a 20,7 st (un barri /2006/aesla_XXV.txt- do de 9,4 st). En la /2006/aesla_XXV.txt: sílaba “so” se pasa de 10 st a 19,4 st /2006/aesla_XXV.txt- (el mismo barrido que en el caso anterior). /2006/aesla_XXV.txt- /2006/aesla_XXV.txt- Hartura /2006/aesla_XXV.txt- . Se expresa a través de una subida en /2006/aesla_XXV.txt: la última sílaba del enunciado pero con /2006/aesla_XXV.txt- más intensidad en la tónica que en el caso /2006/aesla_XXV.txt- de la expresión de la “malicia”. Anuncio: /2006/aesla_XXV.txt- “Aspirina Bayer”. Un camarero exclama: “¡Tengo un dolor de brazos!” La curva tonal /2006/aesla_XXV.txt: alcanza una primera cumbre en la sílaba /2006/aesla_XXV.txt- “goun” (sinalefa). Desde allí hay una caída /2006/aesla_XXV.txt- paulatina hasta la última tónica “bra”. Entonces hay un salto tonal hasta la postónica de

195 /2006/aesla_XXV.txt- /2006/aesla_XXV.txt- Ironía /2006/aesla_XXV.txt: . Se expresa por la gran duración de la última sílaba del enunciado y que tiene /2006/aesla_XXV.txt- también un /2006/aesla_XXV.txt- glissando

196 /2006/aesla_XXV.txt- Anuncio: “Kinder”. Una chica /2006/aesla_XXV.txt- recrimina a su novio irónicamente diciendo: “¿Qu /2006/aesla_XXV.txt: ién ha dicho eso?”. En la última sílaba /2006/aesla_XXV.txt- hay un /2006/aesla_XXV.txt- glissando

197 /2006/aesla_XXV.txt- leve malicia /2006/aesla_XXV.txt- (F0 alto en la última /2006/aesla_XXV.txt: sílaba), la /2006/aesla_XXV.txt- recriminación /2006/aesla_XXV.txt- , el